La jornada en el Faro Monumental no solo destacó por la convocatoria, sino por la participación de una corredora de 92 años. La directiva enfatizó la urgencia de concretar un espacio físico para niños mayores y familias que hoy enfrentan costos de tratamiento superiores a los 700 mil pesos mensuales.

Por René Martínez Rojas

«Fue maravilloso…». Con esas palabras, María Guardia, presidenta de la Agrupación ZOE, resumió el balance de esta nueva corrida inclusiva realizada este fin de semana en el borde costero de La Serena.
Bajo el lema de concientizar sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA), la instancia logró reunir a cientos de familias en una actividad que, más allá de la competencia, buscó poner sobre la mesa la realidad que viven cientos de hogares en la zona.
Uno de los hitos más comentados de la jornada fue la participación de la señora Alicia, una histórica corredora local de 92 años que se sumó a los recorridos por la arena.
Sin embargo, tras las «cuentas alegres» de la convocatoria, Guardia habla de una demanda urgente: la creación de un centro especializado en la región.
Sí, porque actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de justificación técnica y según explica, este recinto sería pionero en Chile, enfocado especialmente en aquellos «niños grandes» que, al crecer, pierden espacios de atención en los sistemas tradicionales.
«Necesitamos que la gente nos siga apañando hasta que logremos tener ese espacio físico. Nos hace tanta falta para ayudar a nuestros hijos que ya no tienen cabida en ninguna parte y para dar contención a las madres, porque no es fácil», explicó.
Otro de los pilares del proyecto es la justicia económica. Según datos de la agrupación, un tratamiento integral para un niño con TEA puede alcanzar fácilmente los 700 mil pesos mensuales, cifra muy elevada para la mayoría de las familias de la región.