Pese a no suscribir el documento de apoyo por problemas de agenda, el presidente regional de RN fue tajante en señalar que el cargo del delegado no está en duda, aunque insistió en que el bloque debe «afinar» su defensa institucional.
Por René Martínez Rojas
Algo pasa en el oficialismo, de eso qué duda cabe. Y nada bueno, dice una fuente al diario La Región. ¿Mala onda? Puede ser. Porque mientras los rumores de pasillo sugieren fisuras en la relación entre los partidos de Gobierno, las declaraciones públicas intentan calmar las aguas, aunque no sin dejar en evidencia algunas descoordinaciones.
Y en el centro de la noticia aparece Renovación Nacional y su presidente regional, Jorge Villar, quien abordó la polémica por el comunicado de respaldo al delegado presidencial, Víctor Pino, documento que contó con la firma de casi todos los partidos del bloque, salvo la suya.
Un respaldo «apresurado»
Para Villar, la ausencia de su firma no responde a una falta de apoyo personal al delegado, sino a una cuestión de forma y tiempos. Además, calificó el comunicado como «precipitado» y señaló que se pudo haber evitado de existir una mejor comunicación.
«Nosotros fuimos convocados ese mismo día por parte del equipo del delegado, pero por problemas de agenda no pude asistir. Mi disposición a reunirme y conversar siempre ha estado, ya que es una instancia que venimos pidiendo hace varias semanas».
El dirigente sostiene que la declaración se gatilló por la presión mediática y los rumores de una eventual salida de Pino, escenario que descarta: «En ningún momento he visto en riesgo que él pueda salir o que pueda ser cesado de sus funciones. Sí creo que hay que afinar algunos temas, quizás más de coordinación política».
Ahora, una vez que se hizo la declaración, «creo que eso finalmente instala la posibilidad real de que él en algún momento estuvo en duda. Pero reitero, y quiero ser bien tajante con eso, que no es así. Si me pareció un poco precipitado y como no participé de la reunión, lógicamente no iba a suscribir un documento que se me enviaba cuando no había sido partícipe de la instancia».
La necesidad de Comités Políticos
El diagnóstico de Juan Pablo Villar es claro: el oficialismo regional carece de una coordinación política. Para subsanar esto, propone replicar el modelo que se utiliza en Santiago, donde los timoneles de partidos se reúnen semanalmente con el presidente Kast para «sacar en limpio» las diferencias y corregir rumbos.
«Creemos que las instancias de diálogo con los partidos tienen que estar, porque finalmente en esas instancias es donde nos podemos anticipar a este tipo de conflictos. Es por eso que veníamos pidiendo el Comité Político que se hace en varias regiones. Incluso, en Santiago se realiza con los presidentes de partidos todas las semanas, pues son las instancias en las que se sacan limpios y en las que se corrigen algunos rumbos».
Y afirma que «la situación se dio así y se hizo la reunión con urgencia». Independiente de eso, «estamos disponibles para reunirnos con el delegado y sacar todo esto adelante y fortalecer el trabajo político en la región. No obstante, creemos que estos comités son instancias que deben darse con regularidad, a mi juicio casa dos semanas, y desde ahí empezar a navegar, establecer metas, hacer la bajada de la información y coordinar defensas institucionales respecto a ataques políticos de otros sectores».
































