Si bien se descartó su arribo a Coquimbo en medio de suplencias en la U, no es primera vez que el habilidoso jugador suena en el Sánchez Rumoroso. ¿A qué se debe y sería una buena transacción?
La irregular temporada del volante de Universidad de Chile, Lucas Assadi, lo hizo aparecer como opción para reforzar Coquimbo Unido, que juega Copa Libertadores. Pero en solo unas horas, se despejó la duda: No llega al pirata Lucas, ya que tanto dirigentes del aurinegro como el DT de la U, esbozaron cosas distintas a lo que se escirbió en medios capitalinos.
Pero ¿es buena idea ir detrás un jugador que tenía rótulo de crack en un equipo grande, pero que no le fue bien? Cabe señalar que Assadi comenzó el año como titular, pero con el correr de las semanas fue perdiendo terreno hasta desaparecer, sumando críticas y rumores de partida.
El tema explotó a mitad de semana en un nueva derrota de la U por Copa Chile. Una de las cosas más llamativas tuvo que ver con la ausencia por quinto partido consecutivo de Lucas Assadi, quien asistió al reducto de Ñuñoa para alentar a sus compañeros.
Al jugador se le vio con pocos ánimos en tribuna, salió en la tranmsión y los hinchas lo criticaron ante el bajo nivel y la actitud de Assadi.
Hubo rumores de quiebre y de una salida anticipada de la U, donde incluso hubo una versión que aseguró que no jugaba más mientras esté Fernando Gago.
Por lo mismo, fue el mismo técnico argentino quien quiso explicar su situación, dejando en claro que lo necesita y que incluso fue quien pidió su renovación en el club.
En medio de ese panorama, la dirigencia pirata habría tomado una importante determinación respecto al mercado de fichajes. De acuerdo con información de ADN Deportes, Facundo Pons será el único refuerzo que llegará a Coquimbo Unido durante esta ventana de incorporaciones, descartando la llegada de nuevos nombres pese a que el reglamento permite sumar hasta tres futbolistas.
El delantero argentino, que recientemente fue oficializado como incorporación, será la única cara nueva del plantel para afrontar el exigente segundo semestre.
































