Una fuerte crítica interna surgió desde el partido en Coquimbo tras el acuerdo que los parlamentarios de la tienda sellaron con el ministerio para modificar la invariabilidad tributaria contemplada en la megarreforma del Gobierno.

Por René Martínez Rojas

En Coquimbo el PPD no quiso quedarse al margen del cuestionamiento tras el acuerdo alcanzado –día miércoles- entre el comité de senadores de la tienda (Ricardo Celis, jefe de comité del partido y Loreto Carvajal, subjefa de bancada) y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, para modificar la invariabilidad tributaria contemplada en la megarreforma del Gobierno.

De hecho, fueron tajantes en cuestionar el anuncio, argumentando que «no podemos limitarnos a reacciones frente a las iniciativas del Gobierno. Debemos disputar democráticamente el rumbo del país con ideas, propuestas y proyectos propios. Eso no ha ocurrido. Y este acuerdo, alcanzado entre los senadores del Partido por La Democracia y el ministro de Hacienda, está lejos de eso. Es un muy mal acuerdo. Lo rechazamos categóricamente», sostuvo Manuel Madrid, presidente regional del PPD.

Sostuvo que la invariabilidad tributaria «afecta la soberanía de nuestro país, porque cancela la posibilidad de que las futuras generaciones puedan decidir las políticas tributarias que respondan a sus necesidades o urgencias. Los montos de inversión establecidos son absolutamente bajos y no hay ninguna exigencia de inversión que favorezca el desarrollo ni el empleo».

El dirigente enfatizó que «el desafío del PPD es construir y contribuir a una alternativa de desarrollo que combine crecimiento económico, justicia social, modernización productiva y fortalecimiento de la democracia. Esa ha sido históricamente nuestra identidad y sigue siendo la tarea principal de nuestro partido».

En la misma línea, el secretario regional Felipe Barraza cuestionó la forma en que se adoptó la decisión.

«Para nosotros es un acuerdo que no se tendría que haber realizado sin antes haber consultado a la Mesa Nacional y, por supuesto, hacer un rápido avisaje a las bases del partido, porque esto tiene repercusiones no solamente en el Senado y cómo la oposición y los distintos senadores tratan entre ellos, sino que también cómo los partidos regionales y comunales van forjando sus pactos y sus tratativas, en este caso con las diferentes fuerzas…».

Barraza fue más allá: «Nos deja muy mal parados porque rompe la unidad de acción dentro de la oposición y finalmente hace que la institucionalidad, en este caso el partido, pierda credibilidad al apoyar una megarreforma que solo está favoreciendo a los más ricos y que es sumamente injusta».

A su juicio, «sin duda una crisis que se genera por el actuar de un grupo de senadores que no representa la voluntad del partido».