Las intensas precipitaciones caídas en las últimas horas en la provincia no solo provocaron la bajada de quebradas en el interior, sino que también impactaron de lleno en la principal fuente de agua potable de la conurbación.
Por Joaquín López Barraza
La empresa sanitaria Aguas del Valle debió declarar Alerta Amarilla y activar su tranque de reserva de emergencia producto de un severo incremento en la turbiedad del río Elqui, parámetro que imposibilita la potabilización habitual del recurso.El arrastre masivo de barro, rocas, sedimentos y escombros desde la cuenca alta obligó a suspender de manera preventiva la captación superficial en la Planta Las Rojas, con el objetivo de resguardar la infraestructura operativa y evitar el ingreso de agua no apta para tratamiento.
De 23 mil a más
de 101 mil NTU
La magnitud del evento hídrico se reflejó en el drástico cambio de las condiciones del cauce en un breve lapso.
«Estamos enfrentando una situación excepcional. En pocas horas, la turbiedad del río Elqui se multiplicó por más de cuatro veces, pasando de 23.000 a más de 101.000 NTU. Se trata de niveles extremos que impiden producir agua potable con normalidad», explicó Juan Pablo Jacob, subgerente zonal de Aguas del Valle.
Ante el cierre de las bocatomas, la distribución hacia las viviendas de La Serena y Coquimbo pasó a depender exclusivamente del tranque de respaldo. Sin embargo, el margen de maniobra es acotado.
«Nos obligan a operar con nuestro tranque de respaldo para mantener el suministro a la comunidad. Sin embargo, estas reservas son limitadas y permiten una autonomía de 24 horas, por lo que hacemos un llamado a la comunidad a realizar un uso responsable y acotado del agua, privilegiando sólo los consumos esenciales mientras se mantengan estas condiciones», enfatizó el ejecutivo.




































