Gobernador regional destacó la importancia turística, logística y comercial del corredor internacional, y sostuvo que la pavimentación de la Ruta 41-CH hasta el límite fronterizo debe ser una prioridad.

Por René Martínez Rojas

Para recibir al turista que viene desde la provincia de San Juan, la prioridad «inmediata» del gobernador Cristóbal Juliá es que el Paso Agua Negra «pueda estar habilitado durante la primera quincena de diciembre».

Hoy se encuentra cerrado debido a la nieve y rodados en los caminos, a causa de los últimos sistemas frontales. Y aunque las gestiones se están realizando, «la habilitación es una materia que corresponde a la Delegación Presidencial Regional y a los organismos competentes del nivel central», aclara.

Pavimentación de
la Ruta 41-CH

Juliá sostuvo que, junto con asegurar la apertura del paso para la próxima temporada (más de 73 mil personas utilizaron esta conexión internacional la edición pasada), es necesario avanzar en la pavimentación de la Ruta 41-CH hasta el límite fronterizo con Argentina.
En ese sentido, reiteró la disposición del Gobierno Regional para aportar recursos que permitan contribuir a la concreción de esta obra.

«Desde que inicié mi gestión hemos venido señalando que, como GORE, estamos dispuestos a aportar recursos, porque entendemos que no podemos seguir esperando para mejorar una conexión que es estratégica para nuestra región y para la integración con Argentina», manifestó.

De igual manera planteó que la discusión sobre Agua Negra debe superar su actual enfoque asociado principalmente al turismo de temporada. A su juicio, el paso también representa una oportunidad para fortalecer el comercio exterior, «porque detrás de esta conexión hay oportunidades para la actividad portuaria, la logística, los servicios, la inversión y el empleo regional».

Una conexión
complementaria

También remarcó que Agua Negra y Los Libertadores (Región de Valparaíso) no deben ser considerados pasos competidores, sino conexiones complementarias.

«Chile no puede depender prácticamente de un solo paso para su conectividad terrestre con Argentina», sostuvo, aludiendo al cierre del complejo Los Libertadores durante más de un mes debido a las condiciones climáticas.

Según Juliá, ese episodio dejó en evidencia la necesidad de contar con rutas alternativas que permitan mantener la conectividad y el intercambio comercial entre Chile y Argentina cuando una de las principales conexiones se vea afectada.

Proyección del Corredor Bioceánico Central

Juliá vinculó el desarrollo del Paso Agua Negra con el fortalecimiento del Corredor Bioceánico Central Coquimbo–Porto Alegre, iniciativa que conecta a la Región de Coquimbo con la provincia argentina de San Juan y que puede proyectarse hacia Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos, Paraguay, Uruguay y Brasil.

Asimismo, mencionó la relación comercial que ya existe con la provincia de Tucumán, desde donde se estarían exportando productos a través del Puerto de Coquimbo.
A su juicio, esta situación demostraría que la conexión no constituye únicamente una proyección futura, sino que ya está generando vínculos comerciales concretos y ampliando el área de influencia del puerto regional.

«Esto confirma que tenemos una oportunidad real de seguir ampliando el área de influencia de nuestro puerto y de fortalecer nuestra posición como una puerta de entrada y salida al Pacífico para las economías del centro y norte de Argentina y, en una perspectiva más amplia, para los países vinculados al Corredor Bioceánico Central», sentenció.

Y sostuvo que Coquimbo debe aprovechar su ubicación, su infraestructura portuaria y sus capacidades para posicionarse dentro de este circuito internacional.

«Agua Negra es mucho más que un paso fronterizo. Es una conexión que nos permite integrarnos con Argentina, fortalecer nuestra relación con la provincia de San Juan y proyectarnos hacia un corredor que conecta el Atlántico con el Pacífico a través de ejes de integración y desarrollo del paralelo 30», concluyó.

En ese marco, definió tres líneas de trabajo para la región: «asegurar la apertura de Agua Negra para la próxima temporada; avanzar en la pavimentación de la Ruta 41-CH hasta el límite y fortalecer el Corredor Bioceánico Central como una estrategia de integración y desarrollo económico para la Región de Coquimbo y para Chile».