A una semana de que un estudiante de 13 años fuera atacado con un arma blanca al interior del colegio Darío Salas, el temor no se ha ido de sus aulas. Este jueves, apoderados se manifestaron para exigir mayores medidas de seguridad, mientras algunas familias han optado por mantener a sus hijos en casa como una «protesta silenciosa».

Natalia Paiva, apoderada y presidenta de sexto básico, explicó que el lunes representantes de los cursos sostuvieron una reunión con la dirección del establecimiento y el Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Elqui. Según relató «se nos aseguró que esta semana el colegio tendría que tener lo mínimo, que sería aumentar las rejas, subirlas a 2,80 metros, cámaras y un enrejado más seguro».

Sin embargo durante la mañana de este jueves las familias se manifestaron asegurando que todavía no observaban avances. «Estamos con mucho susto. Hasta hoy no hemos visto movimiento. Recién después de que nosotros como apoderados hemos manifestado nuestro descontento vimos que empezaron a llegar personas y camionetas», sostuvo Paiva.

«Protesta
silenciosa»

Como una forma de presionar por respuestas, algunas familias de distintos cursos han optado por no enviar a sus hijos durante la semana, medida que los propios apoderados han denominado una «protesta silenciosa».

Según Paiva, actualmente el colegio Dario Salas cuenta con alrededor de 70 estudiantes entre quinto y octavo básico pero algunos apoderados estarían evaluando retirar a sus hijos si las condiciones no mejoran.

A esta incertidumbre se suma, además, la historia del recinto donde actualmente funciona el establecimiento. Desde 2015, la comunidad educativa permanece en dependencias de calle Valparaíso que originalmente constituían una solución temporal, mientras el proyecto de reposición definitiva nunca llegó a materializarse.

Paiva cuestiona que las actuales instalaciones no responderían a todas las necesidades de los estudiantes. «Los baños no son acordes para los niños. Las salas no están realmente acondicionadas para que sean salas de estudio», indicó, recordando además los problemas que han enfrentado durante las lluvias.

Pese a ello, destaca que las familias continúan confiando en el equipo humano del establecimiento. “Mandamos a los niños porque sentimos que nuestros hijos son escuchados por los profesionales, pero no por el lugar. Nuestros niños también necesitan dignidad de poder estudiar en un lugar acorde”. 

Desde SLEP Elqui informaron a este medio que los trabajos de reforzamiento de la seguridad comenzaron precisamente este jueves 10 de septiembre, donde además, se reunieron con la comunidad educativa luego de la manifestación. 

Ataque e investigación

La preocupación surgió tras el ataque ocurrido el viernes pasado, cuando dos adolescentes de 14 y 15 años habrían ingresado al recinto y un estudiante de octavo básico fue agredido con un arma blanca.

Ambos fueron detenidos y formalizados por la Fiscalía de La Serena por el delito de homicidio en grado de tentado. Entre las medidas cautelares decretadas se encuentra la prohibición de acercarse al colegio, a la víctima y a su familia. El tribunal fijó un plazo de investigación de 75 días.