Cancelaciones, recorridos suspendidos y semanas prácticamente sin movimiento marcaron julio y agosto para parte del sector turístico regional tras el temporal. A dos meses de las lluvias, el escenario comienza a cambiar. Operadores reportan un repunte de las reservas, visitantes con mayor confianza para viajar y establecimientos que, a días de Fiestas Patrias, se acercan nuevamente a su capacidad máxima.

Por: Valentina Echeverría O.

Desde Red Chile Wellness, su gerente, Elizabeth Navarro, califica como «brutal» el impacto inicial. Las condiciones obligaron a reprogramar y, en algunos casos, cancelar experiencias ante la imposibilidad de trasladar pasajeros o realizar actividades al aire libre de manera segura.

«Varias de nuestras empresas —y sus familias— vivieron además los efectos del temporal en sus propios hogares, por lo que priorizamos la seguridad por sobre la continuidad de los servicios en los días más críticos. Fue clave mantener una comunicación activa y transparente con los clientes para reprogramar sin perder la confianza construida».

La situación no fue homogénea en la región y, aunque algunas zonas lograron normalizarse rápidamente, Navarro explica que «algunas zonas se normalizaron un poco más rápido, mientras otras, especialmente rurales o de caminos secundarios, aún requieren mayor precaución». Pese a ello, actualmente observan una «recuperación lenta pero sostenida», con buenas perspectivas para los próximos días.

También cambió el comportamiento de quienes llegan a la zona. «Los visitantes llegan con más preguntas y son más previsores, consultando por el estado de los caminos o pidiendo alternativas de fecha ante el clima», señala, aunque destaca que el interés por experiencias de naturaleza y bienestar se ha mantenido. «El turista informado nos ha llevado a reforzar la comunicación previa a cada reserva, siendo honestos sobre las condiciones reales de cada destino, lo que fortalece la confianza a largo plazo».

De vuelta al valle

Una mejoría similar comienza a observarse en el astroturismo. Anita Callejas, fundadora de Nómade Astroturismo y presidenta de la Asociación Gremial Alto Elqui Turismo Sustentable, recuerda que desde la segunda quincena de julio y durante agosto la actividad permaneció prácticamente estancada.

En su caso, al temporal se sumó otro inconveniente: la nubosidad. Incluso cuando comenzaron a regresar visitantes, las condiciones del cielo dificultaron las observaciones astronómicas, una situación que, advierte, obliga al rubro a mirar con mayor atención los efectos del cambio climático.

«Pasé de un momento de estancamiento absoluto a un momento de movimiento», resume Callejas. Las reservas comenzaron a llegar desde fines de agosto y actualmente cuentan con agendamientos hasta la tercera semana de septiembre.

Respecto de la conectividad, asegura que los recorridos hacia sectores como Alcohuaz y Cochiguaz se encuentran habilitados, aunque recomienda transitar de día y mantener precaución en determinados puntos.

Cerca del lleno

Ese repunte también se refleja en la hotelería del Valle del Elqui. Yassef Adaro, de Vertientes de Elqui, cuenta que, pese a que el establecimiento no registró daños mayores, las semanas posteriores al temporal estuvieron marcadas por cancelaciones y una importante disminución del movimiento turístico ante las dudas por las rutas.

Hoy el panorama es distinto. El hotel alcanza aproximadamente un 90% de ocupación para Fiestas Patrias y espera llegar a su capacidad máxima. Sin embargo, Adaro reconoce que la recuperación fue más tardía que en 2025.

«El año pasado las reservas se realizaron con mayor anticipación y a estas alturas ya teníamos el hotel completamente reservado. Este año el comportamiento ha sido distinto. Las decisiones de reserva han sido más lentas y más cercanas a la fecha», explica.

A su juicio, la habilitación del bypass en el sector del puente El Arrayán marcó un punto de inflexión, al entregar mayor certeza sobre el acceso al valle. Desde entonces, sostiene, las consultas por conectividad disminuyeron y las reservas comenzaron a tomar mayor ritmo.