Años de angustia, reclamos y peleas administrativas llegaron a su fin para los vecinos del sector Camino Las Parcelas y Lomas de San Ramón en Coquimbo. La paralización que mantuvo por años a los proyectos habitacionales El Mañil y Las Golondrinas convertidos en verdaderos «elefantes blancos» de hormigón llega a su término con el reinicio formal de las obras de construcción.
Por Joaquín López Barraza
El complejo, proyectado para albergar a cerca de 500 familias, se había transformado en uno de los puntos críticos de inseguridad más complejos de la zona.
El seremi de Vivienda, Pablo Cuadra, confirmó la reactivación de los trabajos y el acuerdo alcanzado para destrabar la burocracia que mantenía la faena frenada.
«Este lugar durante mucho tiempo fue un foco de incivilidades, delincuencia y fiestas clandestinas; la verdad es que era un dolor de cabeza para los vecinos. Este es un proyecto que estuvo paralizado por años y junto con el Municipio de Coquimbo hemos encontrado la solución. Hoy la inmobiliaria Circular retomará el proyecto y se acabará este foco de inseguridad», señaló la autoridad regional.
Cuadra enfatizó además el impacto del destrabe: «Era un proyecto de aproximadamente 500 familias que durante años estuvo parado y nadie podía destrabar, dándose vueltas en burocracia administrativa. Hoy podemos decirle a los vecinos que tenemos una solución definitiva y que comienza hoy».
«Preferimos el ruido de las máquinas al vacío de la delincuencia»
La noticia fue recibida con alivio en la comunidad local. Marcelo Ojeda, presidente de la Junta de Vecinos Camino Las Parcelas, relató los duros episodios cotidianos que debieron enfrentar a raíz del abandono del recinto.



































