El planteamiento fue realizado durante Fruittrade 2026 y recogido por el Presidente José Antonio Kast. Desde la Región de Coquimbo, el consejero Francisco Corral valoró la propuesta, pero advirtió que la recuperación hídrica de este año no significa que la escasez estructural haya quedado atrás.
Por Joaquín López Barraza
Una inversión de US$500 millones anuales para la construcción de nuevos embalses propuso el presidente de Fedefruta, Víctor Catán, durante Fruittrade 2026, encuentro que contó con la participación del Presidente José Antonio Kast. La cifra, según planteó el dirigente gremial, equivaldría a cerca del 5% de las exportaciones frutícolas nacionales.
Catán planteó que la inversión debe combinar grandes obras con soluciones de conducción, presurización, acumulación, tecnificación y recarga de acuíferos, mientras que los productores también deberían asumir parte de los costos de las futuras obras.
Durante su intervención, Kast recogió la propuesta y manifestó su intención de avanzar en embalses multipropósito, vinculándolos con el riego, la producción de alimentos, el empleo y la disponibilidad de agua.
Para Francisco Corral, presidente de la Comisión de Aguas y Recursos Hídricos del CORE, la propuesta es pertinente para una región que ha experimentado una importante recuperación de sus reservas durante este año, pero que mantiene una situación de escasez estructural.
«Valoro la propuesta de acelerar la construcción de embalses multipropósito. Para la Región de Coquimbo sigue siendo una necesidad estratégica. La recuperación de este año es una muy buena noticia, pero sería un error confundir un invierno favorable con la superación de una escasez hídrica que tiene carácter estructural».
El consejero sostuvo que las condiciones actuales deben aprovecharse para preparar a la región frente a nuevos períodos secos. «Las lluvias y la nieve nos dan un alivio que debemos aprovechar para prepararnos para los próximos períodos secos».
En esa línea, Corral planteó que los embalses deben formar parte de una estrategia más amplia de seguridad hídrica y que las futuras obras deben responder a las características de cada cuenca.
«Los embalses son parte fundamental de esa estrategia. Debemos evaluar especialmente alternativas en las cabeceras de las cuencas y priorizar, donde los estudios lo justifiquen, varios embalses de menor capacidad frente a una gran obra cuya disponibilidad de agua no permita sostenerla».




































