Un nuevo giro tomó la tramitación del proyecto Dominga luego de que Andes Iron decidiera retirar los recursos de casación y queja que mantenía ante la Corte Suprema. La medida deja atrás, por ahora, esa vía judicial y permite que continúe la tramitación administrativa de las solicitudes de invalidación presentadas contra la resolución que rechazó el proyecto en enero de 2025.

Por Joaquín López Barraza

El Servicio de Evaluación Ambiental había admitido a trámite cuatro solicitudes presentadas por organizaciones vinculadas a Caleta Los Hornos, pescadores artesanales y trabajadores, aunque su tramitación permanecía suspendida mientras la Corte Suprema conocía los recursos de Andes Iron. La admisión no implica que las solicitudes hayan sido acogidas ni que el rechazo de Dominga haya sido revertido.
Desde la Federación de Pescadores de La Higuera, que reúne a nueve agrupaciones, valoraron la decisión de la empresa.
«Valoramos que Andes Iron haya tomado esta decisión porque nosotros presentamos una solicitud de invalidación dado que sentimos que nuestros derechos fueron vulnerados. Lo que corresponde ahora es que nuestra presentación pueda ser revisada y que las instituciones se pronuncien conforme a la ley», señaló Jorge Cabrera, vocero de la organización.
En Caleta Los Hornos también esperan que el procedimiento avance. Su presidenta, Luisa Corrotea, sostuvo que la presentación buscaba que fueran revisados antecedentes que, a juicio de la comunidad, no fueron considerados adecuadamente.
«Para nosotros es una buena noticia que se permita avanzar a las solicitudes de invalidación. Como comunidad hicimos una presentación porque sentimos que nuestros derechos no fueron considerados como correspondía. Ahora esperamos que la autoridad pueda revisar los antecedentes y tomar una decisión conforme a la ley», afirmó.
Desde la Unión Nacional de Trabajadores, su presidente nacional, Abraham Armijo, también destacó el cambio de escenario.
«Valoramos que Andes Iron haya decidido retirar sus recursos y permitir que las organizaciones que recurrieron puedan seguir adelante con sus presentaciones. Aquí hay miles de trabajadores y familias que necesitan trabajo que miran este proceso con atención y esperanza», señaló.
El desistimiento, en todo caso, no resuelve el futuro de Dominga. La iniciativa continúa rechazada y su siguiente etapa queda vinculada al procedimiento administrativo de las solicitudes de invalidación. Si estas prosperaran, podría abrirse una nueva instancia de revisión del proyecto.