Una nueva tensión entre el gremio de camioneros y el Gobierno se instaló a raíz del fuerte incremento registrado en el precio del diésel. El alza de $97 por litro encendió las alertas entre los transportistas de carga, quienes aseguran que los actuales costos de operación están llevando a numerosos empresarios del rubro a reducir sus actividades o directamente dejar de operar.
La principal advertencia apunta a una eventual paralización de actividades, medida que los dirigentes reconocen como una posibilidad si no se adoptan soluciones frente al escenario que enfrenta el sector.