Maximiliano Monroy, de 26 años, fue premiado como el Mejor Barbero de Regiones en el Aconcagua Barber Fest, uno de los principales eventos de barbería del país y se impuso en una evaluación a cargo de un exigente jurado, compuesto por destacados especialistas de amplia trayectoria.
Por: Bastián Álvarez Pardo
Como muchos artistas y emprendedores destacados, Maximiliano Monroy, joven serenense recientemente destacado como el Mejor Barbero de Regiones en el concurso nacional Aconcagua Barber Fest, realizado en Los Andes, comenzó en el arte de la barbería como un hobby, paralelo a sus estudios universitarios de odontología.
«Siempre me gustó verme bien, pero nunca encontraba donde me sintiera realmente cómodo cortándome el pelo y empecé a cortarme el pelo solo. Después comencé a cortarle el pelo a mi hermano pequeño Martín, que hoy también es barbero. Al poco tiempo, sus compañeros de colegio y mis compañeros de universidad también llegaban a mi casa a pedirme cortes. En menos de tres meses desde que hice mi primer corte, ya tenía mis primeros clientes», relata Maximiliano.
Y en 2020, mientras estudiaba el segundo año de su carrera, Maximiliano tomó una decisión radical: congeló sus estudios, comenzó a trabajar en una barbería y se dedicó a tiempo completo a su verdadera pasión.
Se puede vivir
de la barbería
«No fue fácil dejar la carrera y convencer a mis padres de lo que estaba haciendo. Pero se puede vivir bien de la barbería, mantener una familia e independizarse», relata Maximiliano.
Comprometido con su carrera de barbero, ha cursado estudios formales en Chile y Colombia, para perfeccionar sus capacidades, las que no solo demostró en el concurso, sino que en su trabajo diario en Royce Barber (@roycespace y @barberia.roycels en Instagram), barbería y salón de belleza que fundó en 2025 junto a su pareja, Karen Vivas, ubicada en Avenida Larraín Alcalde 3108, en La Serena.
Un oficio que
sigue creciendo
«Nosotros impartimos cursos de barbería y hay muchos chicos, de 15 o 16 años, a los que sus papás les pagan el curso. Se puede vivir bien, es un rubro en crecimiento, hay muchas oportunidades, lugares donde se pueden profesionalizar y capacitar. Mi intención siempre ha sido convertir este oficio en una profesión», relata Maximiliano.
































