La frase «La Serena siempre va a ser mejor que los piratas» encendió la vieja rivalidad entre las dos ciudades. En el puerto hubo de todo: desde concejales que pidieron «respeto» hasta los que dijeron que simplemente se estaba «hablando de historia».

Por: Javiera Escudero

La eterna «pica» entre La Serena y Coquimbo volvió a asomar las orejas. Esta vez, la chispa la encendió la alcaldesa Daniela Norambuena, quien durante la celebración de los 482 años de la ciudad, recordó los ataques piratas que sufrió la capital regional y destacó cómo los serenenses lograron levantarse una y otra vez. Hasta ahí, todo bien. El problema vino al rematar su discurso: «La Serena siempre va a ser mejor que los piratas», causando una risa maliciosa de varios de los presentes.

Las declaraciones de Norambuena se produjeron, además, a medio mes del tenso episodio protagonizado por los alcaldes de ambas comunas en la Comisión de Economía realizada en el Gobierno Regional, donde se discutió la distribución de recursos municipales tras los temporales.
En aquella oportunidad, el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, cuestionó la forma en que se habían distribuido los fondos en el tema contribuciones y sostuvo ante Norambuena: «Yo firmé para que se distribuyera entre los municipios más pobres, usted firmó para que se distribuyera entre los municipios más ricos, esa es la gran diferencia».
En paralelo de los dichos en el aniversario papayero, Ali Manouchehri había optado bajar el tono a la controversia y darla por superada. En ese contexto concejales coquimbanos no se quedaron mirando el techo ante la polémica.
Sonia Elgueda fue una de las más críticas y acusó que este tipo de comentarios no ayudan precisamente a la convivencia entre ambas comunas. «Rechazo las expresiones de la alcaldesa Daniela Norambuena que pretenden situar a una comuna por sobre otra», disparó la doctora. La edil recordó además que mientras las familias enfrentan los efectos del sistema frontal, las autoridades deberían estar preocupadas de solucionar problemas y no de «alimentar rivalidades ni buscar titulares». Y dejó clarito su punto «defender a Coquimbo no significa enfrentar a La Serena. Significa exigir respeto y afirmar que ninguna comunidad es superior a otra».

Pero no todos los ediles porteños se subieron al ring. La concejala Cynthia Silva puso paños fríos y pidió escuchar el discurso completo antes de sacar conclusiones. «Ella estaba hablando de la historia de La Serena, del saqueo de 1549 y de cómo se levantaron de las cenizas. En ese contexto no me parece un ataque a nadie», explicó. Es más, recordó que en Coquimbo la palabra «pirata» se lleva con orgullo y forma parte de la identidad porteña.
Esteban Villalobos comentó. «El orgullo de ser coquimbano y ‘pirata’ no se mide con declaraciones», afirmó, destacando que Coquimbo tiene una importante riqueza patrimonial, humana y económica. Para el concejal, la verdadera pega de las autoridades está en conseguir que ambas ciudades crezcan y no en competir por quién es «mejor».
Por su parte Bárbara Toro se refirió a que la condición de las ciudades habla por sí sola «el estado de las comunas habla por sí solo», sostuvo, asegurando que ponerse a discutir cuál ciudad es superior es «una pérdida de tiempo» cuando existen asuntos mucho más urgentes que resolver.
Freddy Bonilla, en tanto, recordó que la alcaldesa tiene derecho a expresar sus opiniones en el marco de una celebración. «Las dos ciudades son importantes en la región, por lo que es un poco jolgoriosa, decir cuál de las ciudades y cuál de las dos mejor. Coquimbo tiene una impronta de ser hoy día reconocida una de las mejores ciudades del país, que se ha levantado, ha capitalizado bien, ha invertido bien sus recursos, ha priorizado también situaciones mucho mejores que la serena».
El concejal agregó que estas frases pueden salir innatas sin mayor trascendencia. «Creo que en el marco de lo que es propio de un aniversario pueden salir a reducir algunas frases un poco para la prensa tal vez y también para poder alertar a los suyos como es en este nuevo aniversario de La Serena».