Los presidentes regionales de la UDI, RN y el Partido Republicano abordaron la desaprobación al Ejecutivo y coincidieron en la necesidad de mejorar la gestión y responder a las demandas ciudadanas. Desde RN, además, plantearon que el Gobierno debe «piñerizarse» y recuperar el sentido de urgencia.

Por: Bastián Álvarez Pardo

El aumento de la desaprobación al Presidente José Antonio Kast abrió un espacio para la autocrítica dentro del oficialismo.
Los timoneles regionales de la UDI, Renovación Nacional y el Partido Republicano respaldaron al Gobierno, pero coincidieron en la necesidad de mejorar la gestión, fortalecer la coordinación política y responder con resultados concretos a las principales preocupaciones ciudadanas.
Según la encuesta Plaza Pública de Cadem, un 64% de los consultados desaprueba la forma en que el Presidente José Antonio Kast conduce su Gobierno, mientras que un 32% la aprueba.
En la medición anterior, la aprobación también alcanzó un 32%, pero la desaprobación llegó al 65%, el nivel más alto registrado desde el inicio de su mandato.

Resolver problemas y evitar las excusas

Hoy, el desafío para el Ejecutivo y los partidos que lo apoyan, es llevar adelante el programa de gobierno con medidas concretas que logren aliviar el alza constante del costo de la vida y mejorar la seguridad en los sectores más afectados por la delincuencia y el crimen organizado.
Fernando Toro, presidente regional de la UDI, plantea que «las encuestas deben ser una señal de alerta para el Gobierno y para quienes lo respaldamos. La autocrítica es necesaria, no basta con tener buenas ideas ni hacer anuncios, la ciudadanía necesita resultados concretos en seguridad, empleo y el costo de la vida».
El timonel regional señala que la UDI mantiene su lealtad con el gobierno, aun cuando no ocultará sus críticas ni será completamente incondicional frente a lo que se debe mejorar: «Nuestro deber es contribuir con propuestas, fortalecer la coordinación política y poner las prioridades de las familias por delante de las disputas partidistas. La ciudadanía no le dio un mandato al Gobierno para administrar expectativas, sino para resolver problemas».
Loreto Ibarra, presidenta regional del Partido Republicano, señala que «el reloj de las encuestas avanza muy rápido, reflejando las percepciones y expectativas ciudadanas, pero el reloj de las transformaciones que necesita el país demanda más tiempo para mostrar sus resultados. Sería un error pretender que ambos relojes marquen la misma hora».

Juan Pablo Villar, presidente regional de Renovación Nacional, fue más allá y reconoció que es necesario advertir los errores y ayudar a corregirlos, en pro del éxito del gobierno.
«Las cifras de desaprobación deben tomarse con seriedad. Los partidos oficialistas hemos demostrado unidad y respaldo al Presidente Kast, pero eso no significa que debamos guardar silencio frente a los errores. Nuestra autocrítica es que debemos fortalecer el desempeño de nuestras autoridades, mejorar la coordinación territorial y concentrarnos en las verdaderas urgencias ciudadanas, especialmente el empleo y la situación económica», señaló Villar.

Gestión, coordinación y conducción política

Los dirigentes regionales concuerdan en que el Gobierno aún está en etapa de despegue y que ejecutar el programa es una tarea no exenta de complejidades.
Fernando Toro señala que «hay que entender que las primeras etapas de un Gobierno implican desafíos complejos, especialmente cuando se deben ordenar prioridades y poner en marcha cambios importantes. Tenemos confianza en que, escuchando a la ciudadanía, corrigiendo lo necesario y trabajando con responsabilidad, podremos encaminar la gestión hacia los resultados que Chile necesita».
Por su parte, Loreto Ibarra plantea que «recuperar la seguridad, reactivar la economía y restablecer la confianza en las instituciones requieren decisiones y trabajo sostenido y continuo. Las expectativas son legítimas y urgentes, pero los resultados de una gestión pública no siempre avanzan a la misma velocidad que las encuestas».