El círculo cercano al campeón coquimbano de caza submarina, Carlos Aquea, alista un comunicado tipo carta para informar sobre la retirada de la familia de la zona de búsqueda en Chañaral de Aceituno y una serie de agradecimientos. Todo, a 18 días desde que se le perdió el rastro mientras buceaba por la costa en el límite de Atacama y Coquimbo.

Waldo Gutiérrez Rosas

Las labores de búsqueda de Carlos Aquea, buzo desaparecido desde el pasado 26 de septiembre en Caleta Chañaral de Aceituno, habrían llegado a su fin de manera oficial sin resultados positivos. Así lo confirmó este martes 13 de octubre SENAPRED Atacama, de acuerdo con información proporcionada por la Armada de Chile.

La decisión se conoce después de más de dos semanas de la desaparición del deportista. Un rastreo que fue catalogado como «escaso» por los amigos pues habrían quedado solo buscando a orilla del mar.

Colaboradores y pescadores de la zona participaron en los esfuerzos por encontrarlo, pero pese al despliegue realizado, no fue posible establecer su paradero.

UNA CARTA

No será antes de este viernes 16 octubre cuando la familia llegue a Ovalle para agradecer el cariño recibido y las muestras de afecto para con Carlos Aquea. Sin embargo, dicen estar algo disgustos por una serie de impresiciones que han salido en medios de prensa.

Datos de la procedencia del buzo han sido tergiversadas. «Carlos es coquimbano, han dicho que es de Atacama, han dicho que es pescador y tampoco lo era», dijo María Soledad, hermana del desaparecido.

ARMADA

Desde La Armada enfatizaron que durante la búsqueda se realizaron rastreos por tierra, mar y aire, con la participación de la Armada, Bomberos, Carabineros, pescadores, buzos de la zona y particulares. Los operativos habrían contado con equipos especializados en búsqueda submarina y apoyo aéreo para ampliar las zonas de rastreo. No hay claridad de la petición de buscar por otros 15 días más a Aquea

DILIGENCIAS

Uno de los antecedentes que marcó el desarrollo del operativo fue el hallazgo de unas aletas y un arpón en el mar, elementos que podrían estar relacionados con el buzo desaparecido. A ello se sumó una camioneta Nissan Terrano blanca vinculada a la búsqueda.

La hipótesis de un ataque de un tiburón crece con las mordeduras que quedaron las prendas. Sin embargo, no existe confirmación oficial de un ataque ni se han establecido las circunstancias de la desaparición.

Estos hallazgos motivaron la intervención de la Fiscalía de Atacama, que ordenó peritajes para determinar si las especies encontradas pertenecían a Carlos Aquea. Además, el Ministerio Público instruyó otras diligencias investigativas, con apoyo de personal especializado de Carabineros y la Armada.

Como parte de las acciones desarrolladas durante los primeros días, el fiscal jefe de Freirina, Jorge Hernández Angel, también se reunió con familiares de Carlos Aquea para informarles sobre el avance de la búsqueda y las diligencias que se estaban realizando.