Mientras la minería sumó cerca de 8 mil puestos de trabajo en doce meses, la ocupación regional disminuyó 2%. El comercio, la agricultura y la salud figuran entre los sectores que registraron las mayores caídas, según el Observatorio Laboral.

Joaquín López Barraza

La ocupación regional cayó 2% en doce meses, pese al crecimiento del empleo minero y la enseñanza. El comercio registró la mayor incidencia negativa, con 5.400 puestos de trabajo menos, mientras la informalidad disminuyó y aumentó el empleo asalariado privado formal.

Javier Martínez Álvarez, analista cuantitativo del mercado laboral del Observatorio Laboral de Coquimbo (UCN), analiza las cifras del trimestre junio-agosto de 2026 y explica las diferencias entre sectores.

¿Por qué el crecimiento del empleo minero no alcanza para evitar la caída de la ocupación en la región?
«Efectivamente, la minería ha sido el sector más dinámico en creación de empleo durante los últimos doce meses, con un crecimiento de 16,8%, equivalente a aproximadamente 8 mil nuevos puestos de trabajo. La enseñanza también ha mostrado dinamismo, con un aumento de 12,7%, equivalente a unos 4.500 empleos adicionales.

No obstante, la ocupación regional cayó 2% en doce meses, ya que ambos sectores no han logrado contrarrestar la disminución de ocupados en otras ramas económicas. Pese a este retroceso, los asalariados privados formales aumentaron 2,3% en el mismo período».

¿Qué sectores explican principalmente la caída del empleo y dónde se están perdiendo más puestos de trabajo?

«Los sectores que explican principalmente la caída de la ocupación son tres. El comercio, que emplea a cerca del 20% de las personas ocupadas en la región, registró una disminución de 7,3% en doce meses y tuvo la mayor incidencia negativa en el empleo regional, con una pérdida de 5.400 puestos de trabajo.

Le siguen la salud, con una caída de 8,8% (2.300 ocupados menos), y la agricultura, con una disminución de 6% (2 mil puestos de trabajo menos)».

¿Cómo se comportan el comercio, el turismo y los servicios en la generación de empleo regional?

«El comercio registró una caída de 7,3% en el empleo. En contraste, las actividades de alojamiento y servicios de comidas, que incluyen parte de las actividades vinculadas al turismo, crecieron cerca de 1%, mientras que el transporte aumentó 4,8%. A ello se suma la enseñanza, una de las actividades más dinámicas en la generación de empleo regional.
Por otra parte, las cifras del Producto Interno Bruto regional publicadas por el Banco Central muestran que los servicios crecieron 3% en doce meses durante el segundo trimestre de 2026. Si bien este crecimiento no se traduce necesariamente de inmediato en nuevos puestos de trabajo, será importante observar si se refleja en una mayor generación de empleo en la región».

¿Qué muestran las cifras sobre el empleo formal, el trabajo por cuenta propia, la informalidad y la estabilidad laboral?
«Los resultados presentan matices. La tasa de ocupación informal alcanzó 28,1%, con una disminución de 1,9 puntos porcentuales en doce meses. En el mismo período, las personas ocupadas informales cayeron 8,2%, mientras que la ocupación formal aumentó 0,7%.

La disminución del empleo total se concentra en el segmento informal, pero no podemos concluir que quienes dejaron de trabajar informalmente hayan accedido a empleos formales.

También disminuyó el trabajo por cuenta propia, con aproximadamente 8 mil ocupados menos que hace un año. Sin embargo, estas cifras no permiten establecer si esas personas cambiaron de categoría, quedaron desocupadas o dejaron de participar en el mercado laboral, ni evaluar la estabilidad de sus empleos».

¿Qué indicadores sustentan el diagnóstico de «recesión técnica del mercado laboral» y qué tendría que cambiar para lograr una recuperación efectiva del empleo regional?
«Cuando hablamos de «recesión técnica del mercado laboral», nos referimos a un debilitamiento que se ha presentado tanto a nivel nacional como regional. En el trimestre junio-agosto de 2026, la ocupación cayó 2% en doce meses, las tasas de participación y ocupación disminuyeron 1 y 1,9 puntos porcentuales, respectivamente, y la desocupación alcanzó 9,4%, con las mujeres entre las más afectadas.

Para retomar el crecimiento, necesitamos un aumento sostenido de la ocupación, una recuperación de la participación laboral y una reducción de la desocupación.

También es importante generar condiciones para que las personas inactivas se reintegren al mercado laboral, extender el crecimiento a más sectores y mantener el avance del empleo formal.

Planes como Chile Despega, los incentivos a la contratación y los proyectos de inversión podrían contribuir a este objetivo».