La Región de Coquimbo se prepara para una intensa temporada de deshielos tras registrar una acumulación de nieve excepcional en la cordillera. Aunque el derretimiento más significativo todavía no comienza, los especialistas anticipan un importante aumento de los caudales durante los próximos meses.
Por: Valentina Echeverría O.
Este escenario favorecería la recuperación de las reservas hídricas, pero también podría llevar a algunos embalses a alcanzar su máxima capacidad y comenzar a rebalsar, ante el importante volumen de agua que se espera recibir durante el verano.
De acuerdo con un reciente informe del Centro Científico CEAZA, al 30 de septiembre la superficie cubierta de nieve alcanzó los 7.827 kilómetros cuadrados, frente a los 1.848 registrados en igual fecha de 2025. Se trata de una extensión más de cuatro veces superior a la del año pasado y la mayor registrada mediante el sensor satelital MODIS utilizado por el organismo.
Cristian Orrego, encargado del área meteorológica del Centro Científico CEAZA, explica que «nuestras estimaciones indican que todavía no se ha derretido ni la mitad de la nieve acumulada en la alta cordillera».
A ello se suma que las estimaciones de agua equivalente almacenada en nieve, actualizadas al 12 de octubre, presentan valores aproximadamente ocho veces superiores al promedio del período 2000-2024. Un antecedente especialmente relevante si se considera que la nieve puede representar el origen de hasta el 80% del agua que circula por los ríos regionales.
Deshielos
cobrarán fuerza
en noviembre
Según las proyecciones de CEAZA, el derretimiento de la nieve se intensificaría durante noviembre, sin embargo, el peak de los caudales se produciría uno o dos meses después, principalmente durante diciembre y enero.
Este proceso se desarrollará en un contexto de temperaturas que podrían ser particularmente elevadas, pues, en agosto, el climatólogo de CEAZA, Álvaro Salazar, anticipó una primavera más calurosa de lo habitual y un verano con temperaturas extremadamente altas, en medio de la intensificación del fenómeno de El Niño.
Embalses del Elqui podrían rebalsar
Alex Cortés, de la Junta de Vigilancia del Río Elqui, detalla que en el sector de La Laguna se han medido 8 metros y 49 centímetros de nieve, acercándose a los diez metros alcanzados en el año 1997. «Estamos muy cerca del histórico, donde se presentaron grandes caudales en la época de primavera-verano», señala.
En ese escenario, proyecta que los embalses La Laguna y Puclaro podrían alcanzar su máxima capacidad durante diciembre. «Los dos sí o sí van a estar con su rebase trabajando».
Cortés agrega que el caudal que ingresa a Puclaro ya aumenta 15 metros cúbicos por segundo. Durante el período de mayor derretimiento, estima que podría alcanzar entre 60 y 80 metros cúbicos por segundo, tomando como referencia lo ocurrido en 1997.

































