La jefa comunal detalló la compleja realidad del sector, donde coexisten arrendatarios legales de Bienes Nacionales con tomas de terreno que cuentan con vehículos de alta gama y conexiones clandestinas. «Si tenemos que ir cada dos días a cortar los cables, lo vamos a hacer», sentenció.

Por René Martínez Rojas

Lo que históricamente se ha gestado en el sector de La Varilla, en la zona de Las Compañías, ha escalado hasta convertirse en uno de los principales dolores de cabeza para el municipio de La Serena.

La problemática, que abarca desde el robo de energía eléctrica y agua potable hasta graves situaciones de delincuencia, sumado a un homicidio ocurrido la semana pasada, motivó que la alcaldesa Daniela Norambuena exigiera una respuesta del Estado en su conjunto.

Según explicó ayer en concejo municipal, la complejidad de la situación supera las capacidades operativas y legales del municipio. Por lo mismo, se realizó un concejo ampliado para exponer la necesidad de una mesa técnica permanente.

«Les hicimos ver desde las distintas unidades lo que necesitamos como municipio para poder avanzar y uno de los temas que abordamos, y que también lo digo con toda firmeza, es la situación de La Varilla», señaló.

En esa línea manifestó que «acá necesitamos sentados a Bienes Nacionales, a Vivienda, a SEC, Energía, Salud, a las policías y la Seremi de Seguridad. Acá tiene que haber una intervención completa», añadió Norambuena, subrayando que no se puede avanzar sin la articulación de todas las unidades estatales.

Entre el esfuerzo
legal y el abuso

Uno de los puntos clave del diagnóstico es la identificación de dos realidades opuestas. Porque a través de un levantamiento realizado por la Dirección de Desarrollo Comunitario (Dideco) se ratificó la existencia de personas que mantienen arriendos formales con Bienes Nacionales desde hace años, y claro, otros dedicándose a la crianza de ganado caprino y cultivos como usuarios del INDAP.

«Y no estoy en contra de las personas que tienen un arriendo formal con Bienes Nacionales, porque eso es absolutamente legal. Pero quienes están haciendo un uso de un bien nacional de uso público sin autorización, sin ningún trámite de arriendo, colgados desde la luz eléctrica y del agua, reventando las cañerías en el sector de Las Compañías… entonces existe todo un problema detrás, no solamente social».

Sin embargo, el foco del conflicto radica en el crecimiento descontrolado de las tomas sin autorización. En ese sentido, reveló haber recorrido el sector de forma incógnita, detectando situaciones que distan de la vulnerabilidad social «y eso no lo podemos aceptar. Se lo dije al delegado presidencial (Víctor Pino), en cuanto a que tenemos que hacer una intervención porque he ido de incógnita y no todas las personas son vulnerables, puesto que vemos autos de alta gama en una comunidad, por así decirlo, que en realidad llama profundamente la atención».

Tolerancia cero a
las conexiones ilegales

Pese a que los equipos municipales y de seguridad ciudadana han sido blanco de amenazas por parte de grupos del sector, la alcaldesa fue enfática en que no retrocederán en la fiscalización.

«No hay que tenerles miedo, sino que debemos seguir adelante porque no podemos permitir esto. Reitero: quiero ofrecer todo el apoyo en materia de gestión, de maquinaria, todo lo que se necesite de equipo humano para no permitir nuevamente que se nos cuelguen de la luz», aseguró.

La preocupación municipal también apunta a la seguridad del Cementerio Municipal, blanco constante de robos que dificultan su operación normal, por cuanto colinda precisamente con el campamento.

«La gente nos dice, ¿y el cementerio? Y es un problema de nunca acabar, debido a que es imposible combatir la delincuencia en ese sector porque entran y salen y se roban todo, hasta el florero. Es una situación muy compleja la que se vive, y creo que estamos todos de acuerdo en ver una planificación».

Insistió en que en el lugar se debe realizar una intervención, lo que dijo haber pedido como alcaldesa, «puesto que es algo de lo que tenemos que hacernos cargos, porque de lo contrario llegaremos con La Varilla 20, pues ya nos descontrolamos, esto ya genera un estado de inseguridad y sabemos que hay situaciones complicadas en donde hay encubridores del narcotráfico. Y como voy a tener esta reunión con las policías, una reunión de urgencia por el tema de la seguridad, se los voy a volver a plantear. Los lugares incluso están identificados cuando ocurren ciertos delitos y aparecen vehículos robados, situación de narcotráfico…».