Veredas inundadas, clientes evitando pasar por el sector y verdaderos ríos bajando por las calles del centro de Coquimbo. Ese es el escenario que, según denuncian comerciantes, se ha vuelto recurrente en distintos puntos del casco histórico de la comuna debido a constantes fugas y escurrimientos de agua.
por Javiera Escudero
Desde la Cámara de Comercio y Turismo de Coquimbo aseguran que la situación lleva tiempo afectando al sector y que las pérdidas económicas se sienten cuando ocurre esta situación, esto se suma al escenario comercial de bajas ventas del comercio establecido.
Fernando Guzmán, vicepresidente de la Cámara de Comercio de Coquimbo y dueño de la Boutique Onda ubicada en la calle Alcalde relata «Ayer hubo una fuga que duró aproximadamente cinco horas. Toda la gente que transita por el centro y los comerciantes estamos desde hace mucho tiempo con problemas en calle Portales, Alcalde Garriga y todo eso termina llegando a Aldunate».
Según relató, los escurrimientos generan serias dificultades para el tránsito peatonal y terminan alejando potenciales clientes. «A la gente le cuesta saltar el agua y eso evidentemente produce menos flujo de personas y menos ventas», sostuvo.
La última emergencia llevó incluso a dirigentes del comercio a recorrer el sector para identificar el origen de la filtración. Tras seguir el recorrido del agua, lograron detectar que provenía desde el exterior de un inmueble ubicado en Borgoño 722.
«Lamentablemente habían robado una cañería y eso provocó este torrente de agua que entorpeció las ventas durante gran parte del día», señaló Guzmán.
Sin embargo, desde el comercio aseguran que el problema no es aislado y apuntan a una situación estructural que se repite constantemente en distintas calles del centro. «Esto no ayuda en nada a un centro que ya está alicaído por la situación económica general», agregó.
Ante la reiteración de estos episodios, la Cámara de Comercio busca concretar una reunión con representantes de Aguas del Valle y el municipio de Coquimbo para abordar el problema y exigir soluciones definitivas.
Advirtiendo que, si no existen respuestas concretas, podrían recurrir nuevamente a la Superintendencia de Servicios Sanitarios. «Ya hemos oficiado anteriormente a la superintendencia, porque este es un problema recurrente. Esperamos no tener que llegar otra vez a esas medidas», afirmó el dirigente.
Desde el comercio recalcan que, más allá del desperdicio de agua, el principal impacto hoy se refleja en la disminución del movimiento comercial en el centro porteño.
«Necesitamos que esto mejore. El centro necesita atraer gente, no espantarla con calles inundadas», concluyó Guzmán.


































