«Debido al escenario hídrico, hay un concenso en la necesidad de incrementar la oferta de agua»

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El gerente corporativo del Centro de Estudios de Zonas Áridas (Ceaza) Claudio Vásquez, fue parte de la comitiva que viajó a Antofagasta para conocer de primera fuente la planta desaladora que abastece a la comuna nortina, además de exponer la realidad hídrica de la región frente a las autoridades. La situación «se ve delicada» afirma.

Una importante comitiva de la región de Coquimbo, entre alcaldes, concejales, parlamentarios, y personas del mundo científico, estuvieron en Antofagasta para conocer cómo funciona la planta desaladora de Antofagasta que funciona desde el 2003, y que abastece a cerca del 80% de la población de la comuna del norte.

Dentro de la comitiva estuvo Claudio Vásquez, gerente corporativo del Ceaza, quien explica que la invitación al centro científico fue para exponer y sensibilizar sobre la situación hídrica de la región, «además del avance del proceso de desertificación donde se generó un contexto de la precaria situación actual, y se revisaron distintos elementos del ciclo hidrológico, especialmente el régimen de precipitaciones que se vio tendencialmente a la baja, el estado actual de los glaciares que tenemos en la región, junto con los embalses y los caudales, la cobertura vegetal».

«Además, se presentaron proyecciones para la región en un escenario de cambio climático que son a largo plazo, donde se mostró que en términos de temperaturas se proyecta un alza en la zona de alta montaña, además de una reducción general de las precipitaciones en nieve y un aumento en forma de lluvia» añade.

Comenta que «en resumen, fue información bien concluyente sobre la complicada situación hídrica que está la región, tanto por sus precipitaciones, como por el nivel de agua almacenada en los embalses de las distintas cuentas de la región y esta tendencia en el largo plazo donde hay factores bien negativos que muestran que la situación respecto a los recursos hídricos también, se ve delicada».

En cuanto a las conclusiones de la presentación, señala que «debido al escenario hídrico, hay un conceso en la necesidad de incrementar la oferta hídrica, esto pasa por distintos elementos a nivel general por cuencas, como a nivel específico en cada territorio, no se excluye la posibilidad de explorar alguna alternativa en la reutilización de aguas a gran escala o el trabajo más específico para mejorar los sistemas sanitarios rurales».

Precisamente, mejorar los sistemas sanitarios rurales es una de las acciones que el Ceaza, como parte del Consorcio Quitai Anko, que es el Centro Tecnológico del Agua, es que están explorando junto con sus pares, en algunos proyectos que buscan profundizar la prospección de aguas subterráneas, además de conocer de manera más rigurosa la dinámica de los acuíferos y los niveles que están teniendo estos cuerpos de agua subterránea en la región.

«La mirada en el largo plazo es poder explorar y pensar en sistemas con una matriz diversificada respecto al abastecimiento de recurso hídrico en nuestra región» sostiene.

¿Las plantas desaladoras
tienen algún impacto en el mar?

La compleja situación de escasez hídrica en la región de Coquimbo ya es una realidad que afecta a sus habitantes, en donde las plantas desalinizadoras podrían ser una alternativa para contar con una nueva fuente potencial de agua tanto para el consumo humano como para su uso industrial. Sin embargo, existen dudas respecto a los impactos medioambientales en el océano y es ese contexto, que el Centro Científico Ceaza, desea aportar con conocimiento para que las decisiones que se tomen en relación a las plantas desalinizadoras, se realicen en base a evidencia científica.

«Ya sabemos que la región de Coquimbo y el Norte de Chile está en un proceso avanzado de desertificación, nuestro régimen de precipitaciones va a la baja hace bastante tiempo (…), y las plantas desalinizadoras aparecen como una alternativa, pero hay incertidumbre respecto a su impacto medioambiental y es por eso que el Ceaza generará conocimiento en torno a los impactos eventuales que existirían en un determinado territorio marítimo», explica Vásquez.

Y agrega que «es necesario reducir la incertidumbre que existe en términos ambientales, económicos y sociales respecto a la instalación de plantas desalinizadoras».

Para ello, el Ceaza inició un proyecto desarrollado por un equipo multidisciplinario de científicos, entre los que se encuentran especialistas en oceanografía, biología marina y modelación. El equipo, coordinado por el Dr. Víctor Aguilera, investigador del centro científico explica que «el objetivo general de la iniciativa es aportar conocimiento científico, específicamente oceanográfico y biológico, para sustentar el diseño de políticas públicas para la instalación y operación de plantas desaladoras para enfrentar la sequía y sus consecuencias a nivel nacional en Chile».

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