Dirigencias de Coquimbo Unido y C.D La Serena «le tiran la pelota» a autoridades y Carabineros por el caos de barristas en el último clásico

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No son papas, son piedras «camotes»
en carros de supermercado, imágen de
este fin de semana ¿Con qué fin?…

Los hechos de violencia que protagonizaron los barras bravas de Coquimbo Unido y Club Deportes La Serena en el clásico del domingo, evidenciaron que actualmente la conurbación no se encuentra apta para llevar a cabo un partido de alto riesgo. Las micros con fanáticos porteños avanzaron hasta el Mall Plaza, sacaron los carros del supermercado Jumbo, y los llenaron de piedras para después dañar bienes materiales públicos y privados.
Los 20 detenidos vestían los colores amarillo y negro, todos por desórdenes y hechos de violencia en la Ruta 5 Norte. Es más, hubo un grupo de cinco personas que robaron a otro hincha una camiseta. Lo del fin de semana lamentablemente viene a ratificar la mala fama que hace varios años rodea «Al Hueso Pirata». La visita aurinegra a La Portada en partidos a futuro quedó absolutamente puesta en duda. El alcalde Roberto Jacob solicitará que no se juegue más con hinchas forasteros, mientras que desde la dirigencia papayera señalaron que el conflicto «pasa a ser más un tema de seguridad pública que algo relacionado al encuentro deportivo».

SEGURIDAD PÚBLICA

Palabras de Martín Ossandón, gerente de C.D.L.S, al ser consultado por LA REGIÓN ante las palabras emitidas por el jefe comunal, quién pidió incluso evaluar jugar en otro lado. «No estamos evaluando nada aún. Ya tendremos la instancia de conversarlo con el municipio y las autoridades locales. Es lamentable lo sucedido…», dijo la cara visible del conjunto granate.

La barra de Coquimbo Unido acumula un historial de violencia que crece año a año. Y aunque para que existan estos enfrentamientos se necesitan dos grupos, convengamos que los grandes responsables fueron los fanáticos piratas, quienes estando avisados que el partido era sin público, igualmente llegaron hasta la Ruta 5 con Huanhualí, donde armaron barricadas y rompieron vehículos estacionados en el centro comercial.

La batalla campal fue comentada en una nueva sesión de concejo municipal de Coquimbo. Instancia donde se le pidió abiertamente al alcalde y ex jugador del equipo pirata condenar energéticamente los hechos de violencia. Manouchehri lo hizo inmediatamente, repudiando lo acontecido.

«Por nuestra parte, rechazamos enérgicamente todo tipo de violencia en el fútbol.  Conocemos la pasión que esta actividad genera, pero es inaceptable que la comunidad y las personas que disfrutan de este deporte se vean afectados con actos tan violentos».
«Es lamentable que los disturbios causados por el enfrentamiento de integrantes de las barras de ambos equipos de fútbol dañen el espíritu de este deporte, que por años ha congregado a cientos de familias en los recintos deportivos de nuestra conurbación, y confiamos que las autoridades tomarán cartas en el asunto para garantizar la seguridad de las personas y, al mismo tiempo, sancionar a los responsables de tan lamentables actos ocurridos el fin de semana».

Y aunque señaló que «hay que darle donde más les duela, en Europa no entraron nunca más los que hacen estos actos», la autoridad señaló en la misma línea que el dirigente granate, que la responsabilidad le corresponde a la delegación presidencial y el trabajo en conjunto con Carabineros. «Ni el alcalde ni la gobernadora estamos facultados».

El debate tuvo a concejales insistiendo en el tema. De hecho, Ignacio Plaza, representante del Frente Amplio, solicitó llevar a cabo una ordenanza municipal para prohibir el ingreso de estas personas e individualizarlas. Cuestión que fue rebatida por su par de la UDI Mario Burlé, quién destacó que aquello es función de la ley Estadio Seguro.

Por su parte, Velásquez volvió a insistir a Manouchehri y también al concejal identificado con el club, Pablo Galleguillos, a intermediar en esta crisis.

HISTORIAL DE VIOLENCIA

El alcalde respondía señalando que en su administración han dado señales claras que irían en contra de estas agrupaciones, como el uso de fuegos artificiales. «Me limito a lo que corresponde, no podemos ser intermediador, no nos corresponde, ni a los clubes le corresponde, la ley se los prohíbe. Podemos instar a que exista más mano dura, pero mi relación como ex jugador, y hoy como alcalde, con la barra es cero.

Consultada la dirigencia de Coquimbo Unido, prefirieron no referirse a la situación, sin embargo irían en la misma tesis que C.D.L.S, al señalar que las instituciones deportivas no tienen ninguna relación con las barras bravas.

En la barra oficial de Coquimbo Unido la violencia no es nueva. Como olvidar que AHP interrumpió un partido para el estallido social. En octubre de año pasado había sido su último episodio. También de visita. Fue en Copiapó cuando un grupo de barristas ingresara a golpear a la gente de la tribuna del estadio Luis Valenzuela Hermosilla.

En agosto de 2019, tras un partido en Viña del Mar, integrantes de la barra ingresaron en masa a un supermercado de Quilpué para robar todo lo que encontraban. Ese mismo año sacaron a la policía a palos de la galería sur del estadio de la Florida, en un partido contra Melipilla.

La visita no grata de Coquimbo en el coloso de Balmaceda tiene el antecedente de octubre de 2017, cuando en un partido con público un grupo de barristas piratas se pasaron al sector de la tribuna familia de Club Deportes La Serena.

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