A través de ilustraciones inspiradas en la obra «Los Devaneos de Don Jerónimo», del autor huasquino Benigno Ávalos, la artista regional Kaban Rojas Ávalos busca poner en valor la vida del padre de Gabriela y su influencia literaria y artística en la poeta universal.

Por: Bastián Álvarez Pardo

«Oh, dulce Lucila, que en días amargos, piadosa los cielos te vieron nacer. Quizás, el destino para ti depare el bien que a tus padres no quiso ceder».

Este es uno de los tantos versos que escribió Jerónimo Godoy Villanueva, padre de Lucila Godoy Alcayaga, Gabriela Mistral, inspirado por el amor a su familia y a los valles de la Región de Atacama, obra que fue rescatada y puesta en valor por el escritor, novelista y ensayista Benigno Ávalos.

Y hoy, la artista Kaban Rojas Ávalos, nacida en Huasco, criada en Domeyko y avecindada en La Serena, familiar de Benigno por línea materna, ha recopilado, puesto en valor y destacado los trabajos de Godoy y de Ávalos, que dan cuenta que el amor de Gabriela Mistral por las letras, la poesía y la enseñanza rural no solo fue fruto de su excelsa imaginación, infinito talento y cariño por el arte y el aprendizaje.

Así lo devela la obra «Los Devaneos de don Jerónimo» (1982), novela con tintes biográficos sobre la vida del padre de Gabriela, escrita por Benigno Ávalos Ansieta, autor que desarrolló toda su vida en el Valle del Huasco, misma cuna de la familia de Lucila Godoy Alcayaga, y cuya obra recoge y pone en valor la artista regional Kaban Rojas.

Kaban explica que «en la tradición oral se cuenta que, en el valle de San Félix, don Jerónimo sentía que su hija iba a ser una de las grandes. Él iba a ser sacerdote y, para Gabriela, todo el lado espiritual, el amor por la poesía y el hacer las cosas por el bien, como enseñar de forma gratuita, venía gracias a su padre».

Además, su vinculación familiar con Benigno (1909-2002), quien fue descendiente de los fundadores de Vallenar e Hijo Ilustre de la ciudad, no hizo más que alimentar la curiosidad y el interés por indagar sobre su vida y obra y, en consecuencia, sobre la biografía de Jerónimo Godoy y la historia de Gabriela.

Más que un bohemio, un artista y un maestro

«Don Benigno Ávalos Ansieta realizó una investigación acuciosa sobre la vida de Jerónimo Godoy. Don Jerónimo Godoy se parece a Gabriela Mistral en el amor profundo a la entrega y la enseñanza sin querer recibir nada a cambio. Él habla, de la misma forma en que habla Gabriela Mistral, de la pedagogía como un sacerdocio y una misión sagrada y la generosidad en la entrega de todos los conocimientos», narra Kaban Rojas.

Para la investigadora, «la historia cuenta que don Jerónimo era profesor, tocaba guitarra y le gustaba carretear, pero él amaba mucho a Petita (madre de Gabriela), quien no quiso seguir con él y él regresó a su tierra a entregar educación a cambio de pan, agua y un techo donde vivir».