El técnico Hernán Caputto analizó el triunfo ante Limache, valorando el «amor propio» de un plantel que, tras ser campeón histórico en 2025, no baja los brazos. Con 23 puntos en el torneo local y clasificados a cuartos de la Copa Libertadores, el pirata vive un 2026 para aplaudir.

Por René Martínez Rojas

Qué duda cabe que este 2026 está siendo un año para el aplauso cerrado, tal como ocurrió en la temporada anterior, cuando Coquimbo Unido conquistó el torneo nacional de manera histórica.

Porque el presente del conjunto aurinegro parece no conocer techos. Disputando tres torneos en paralelo, la cosecha es envidiable: clasificados a cuartos de final de la Copa Libertadores como líderes de grupo, terceros en el campeonato nacional y con la primera opción de avanzar en la Copa de la Liga. Y eso que aún no comienza la Copa Chile.

El último capítulo de este «peregrinar» exitoso se escribió el pasado domingo en calidad de visitante, luego de una victoria por 3-2 y sumar tres unidades para alcanzar los 23 puntos en la tabla de posiciones.

Para el entrenador Hernán Caputto, el triunfo tiene un valor que trasciende lo numérico y que radica exclusivamente en el factor psicológico del grupo, «ya que es gracias al amor propio, puesto que tienen hambre de gloria y de seguir compitiendo, y eso a mí me encanta», confesó.

Una victoria
forjada en la
adversidad

El duelo ante los dirigidos por Víctor Riveros fue, en palabras de Caputto, «durísimo». El técnico pirata destacó que enfrentar a los equipos de Riveros siempre garantiza una intensidad máxima, independientemente de si hay superioridad numérica en cancha.
A pesar de que Coquimbo contó con un hombre más durante gran parte del encuentro, el trámite no fue sencillo.

«Siento que levantarse es muy importante, recuperarse después del error que terminó en gol y reaccionar fue clave», analizó el conductor aurinegro. Y admitió que jugar con un jugador más a veces es un arma de doble filo, ya que reducir espacios ante un rival que se agrupa bien y sale rápido de contra requiere de variantes que no siempre son fáciles de construir. En ese escenario, el balón detenido volvió a ser el aliado histórico del equipo para destrabar el marcador.

Balones, viajes
y pasto sintético

A la fecha, el desgaste del equipo debido a los viajes no ha sido menor. En un calendario internacional, la adaptación es constante y física.

«Hemos cambiado muchos balones, muchos campos y países. Y no lo digo con la arrogancia, sino desde el punto de vista que ha sido así. Porque no es fácil adaptarse rápidamente a todo lo que tiene que ver a un cambio de balón, porque si bien todos pesan 240 gramos, tienen a veces un diámetro diferente, una contextura diferente y también el campo de juego…», explicó el técnico.

A esto se sumó el regreso al césped sintético tras un largo periodo compitiendo en pasto natural y que pasó la cuenta.

«Hace mucho tiempo que no estábamos en campo sintético y lo sintieron los jugadores, con calambres algunos y dolores más de lo debido. Pero no son excusas, sino que solamente estoy comentando y siento que eso hace aún más meritorio el triunfo, sobre todo con un equipo tan competitivo y fuerte».

Sin magia, solo trabajo

La pregunta que muchos se hacen para aborxdar el presente del equipo es que si existe alguna fórmula y la respuesta la entrega el entrenador.

«Para el nivel mostrado, es claro en señalar que no existe ninguna fórmula ni magia. Soy un entrenador que trabaja, que planifica y que cree en los futbolistas que tiene. Eso es. Nada más».

El DT reconoció que heredar un equipo campeón y mantenerlo con la misma tensión competitiva es uno de los desafíos más complejos. Sin embargo, el grupo ha respondido con creces.

«Creo que es mérito de ellos, pues soy un conductor, un guía en algún momento, pero todo lo que ellos son capaces lo demuestran, se multiplican y a veces parece que lo hacen en cada jugada, porque tienen ganas, tienen amor propio y eso a un equipo de fútbol siempre le da plus», cerró el adiestrador.

Con el sorteo de octavos de la Libertadores a la vuelta de la esquina y la pelea firme por el liderato del torneo local, Coquimbo Unido se prepara para enfrentar este viernes (20 horas) a Deportes Concepción como visitante por la Copa de la Liga, donde también lidera el grupo A con 11 unidades.