En pocas horas se sintieron unos 40 temblores en zona de Los Vilos: Varios de grado 5

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Desde la noche de este martes, al menos 40 temblores se han sentido con epicentro de Los Vilos, específicamente frente a las costas de Pichidangui, de los cuales al menos cuatro fueron sobre los 5 grados. El geógrafo Marcelo Lagos en conversación con LA REGIÓN, explica las causas de los movimientos telúricos, en donde destaca que desde el sur de la región hasta Pichilemu las placas no se han movido de forma importante hace mucho tiempo.

Sobre 40 sismos, casi todos ellos de baja magnitud, se ha registrado desde pasadas las 23:00 horas del martes en la localidad de Los Vilos, en donde a las 08:48 horas de ayer, hubo un de 5,0 grados Richter y se percibió en las regiones de Coquimbo, Valparaíso y Metropolitana, según reportó Onemi.

Poco antes, a las 07:59 horas, el sismógrafo captó el más fuerte de los movimientos telúricos hasta el cierre de esta nota, de 5,1 Richter que se percibió desde Coquimbo hasta O’Higgins.

Durante toda la jornada, una seguidilla sismos fueron registrados por el Centro Sismológico Nacional (CSN) de la Universidad de Chile, todos ellos entre los 3,5 y 2,6 Richter, es decir, imperceptibles.

La ola de temblores comenzó, de acuerdo a los registros del CSN, a las 23:45 horas de la noche del martes con un sismo de 5,0 Richter a 53 kilómetros al suroeste de Los Vilos. Todos los sismos han tenido una profundidad no superior a los 35 kilómetros.

En contacto con LA REGIÓN, Marcelo Lagos, geógrafo y académico, explica que «en las últimas horas, desde la noche del martes que hemos tenido actividad sísmica concentrada en el límite sur de la región de Coquimbo y Valparaíso, todos sabemos que es una zona que tiene un pasado de actividad sísmica importante y la ciencia revela que no ha ocurrido un evento importante entre Los Vilos y Pichilemu hace un buen tiempo, independiente que han ocurrido sismos como el de 1985, 1906 en Valparaíso, 1822 en Quinteros, todos acompañados con tsunamis de distintas dimensiones».

«Particularmente destaca que este es un territorio de la naturaleza que no ha tenido un evento muy grande como el ocurrido el 8 de julio de 1730, que fue realmente grande con una magnitud probablemente superior al 2010, y ese escenario entendido como el peor posible, nos lleva a estar atentos porque todo indica que la zona centra de Chile está localizada en un sector maduro del punto de vista sísmico y eso quiere decir que podríamos tener un evento» añade.

El experto puntualiza en que «nadie sabe cuándo ni cómo, ni tampoco la magnitud que tendrá, pero sí que va a ocurrir tal como ha ocurrido en el pasado, en las últimas horas lo que ha ocurrido frente a las costas de Los Vilos, ha tenido eventos con magnitudes de 5 o 5,1, en una zona geográfica muy concentrada y cuando pasa eso y ninguno destaca por sobre otro, independiente de la subréplicas que generan, estamos hablando de un enjambre sísmico».

Señala que los enjambres sísmicos en Chile no son una cosa rara, «tampoco lo son los temblores sobre 5 grados, como dato, el año pasado en el país hubo cerca de 100 eventos de magnitud 5 sin ningún problema, pero lo que llama la atención es que ocurren de forma muy concentrada».

«Hay distintos escenarios, generalmente los enjambres aparecen, duran un tiempo corto y desaparecen, otras veces son la actividad precursora para un evento principal, que puede ser que no sea un terremoto relevante, y están dándonos una señal que algo puede venir y ocurre ese evento y luego no pasa nada» dice.

Agrega que «este enjambre también puede ser señal que en esta zona hay mucha tensión acumulada y que de alguna forma se está comenzando a liberar energía, pero todos estos escenarios son posibles, no quiere decir que el enjambre sea sinónimo de un terremoto grande que viene ahora».

A juicio de Lagos, «lo medular es que estos eventos se están concentrando al sur de la ruptura del terremoto del 16 de septiembre del 2015, que bien conoce toda la región de Coquimbo, donde no es importante el epicentro que fue en las cercanías de Illapel, sino que el área de ruptura que es todo lo que se mueve al momento del terremoto, y esa área va de Punta Lengua de Vaca y llega aproximadamente a Los Vilos».

«Pero de Los Vilos hacia el sur hasta el norte de Pichilemu las placas no se han movido de forma importante hace mucho tiempo, y es por eso que estos eventos y su localización se condicen con esta tensión que existe desde el sur de la región y de la ruptura del 2015, y hay que mirarlo con atención» sostiene.

Destaca que se está inicialmente viendo un proceso que puede ser que mañana desaparezca y ya no sea noticia, como puede ser que continúe, «eso nadie lo sabe, y por lo tanto hay que observar el proceso pero no hay que olvidar que la zona central de Chile como el territorio nacional está expuesto a la amenaza sísmica y las zonas costeras a la amenazas de tsunamis, que es un proceso colateral que acompaña a los grandes terremotos como fue en Illapel».

Lagos puntualiza en que está ocurriendo en la zona más poblada de Chile, «por eso hace noticia, porque los niveles de exposición de población e infraestructura crítica como hospitales, escuelas o viviendas es significativa y evidentemente un evento importante en la zona central de Chile probablemente sus consecuencias serían muy distintas de un terremoto importante en otro lado de Chile».

«Hay que rescatar estas señales de la naturaleza que nos invitan a no olvidar que vivimos en un país sísmico y que esa amenaza siempre está latente, y particularmente en zonas costeras la amenaza de tsunamis, por lo tanto es implica invitar a la comunidad a revisar sus conductas de autocuidado, revisar las rutas de evaluación, a replantear como se construyen las ciudades» cierra.

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