El paciente de 26 años desarrolló una grave intoxicación que derivó en una falla multisistémica. Mientras su familia cuestiona la atención recibida, desde el recinto asistencial aseguraron que se realizaron las intervenciones médicas necesarias y explicaron por qué no se administró un antídoto.

Por: Valentina Echeverría O.

La muerte de un joven de 26 años tras sufrir una mordedura de araña de rincón ha generado cuestionamientos respecto de la atención médica que recibió en el Hospital de La Serena. Su familia denunció una presunta negligencia, mientras que desde el recinto asistencial entregaron antecedentes sobre la evaluación del paciente y los tratamientos realizados durante su hospitalización.
Según consignó Mi Radio, la madre del joven cuestionó la atención que recibió su hijo tanto en el Servicio de Alta Resolutividad (SAR) como en el Hospital de La Serena. De acuerdo con su relato, el paciente presentó vómitos y deshidratación, mientras su estado de salud empeoraba progresivamente.
«Estaba gritando, quejándose, vomitando en el pasillo con sangre», relató la madre, cuestionando también la espera antes de recibir atención en el hospital. Según su testimonio, el joven ingresó a la Unidad de Cuidados Intensivos cerca de las 14:30 horas y, alrededor de las 16:00, la familia fue informada de su fallecimiento. La madre también cuestionó que no se le administrara un antídoto.
Frente a estos antecedentes, el doctor Sergio Puebla, subdirector médico de Atención Cerrada del Hospital de La Serena, explicó que el joven sufrió la mordedura alrededor de las 8:00 horas del 21 de octubre y que su primera consulta se produjo cerca de las 20:00 horas de ese mismo día, en un establecimiento de atención primaria donde él rechaza la atención en ese momento, según las declaraciones.

De acuerdo con el profesional, el paciente comenzó a presentar molestias primero en sus extremidades y posteriormente volvió a consultar durante la madrugada del 22 de octubre, cuando ya manifestaba nuevos síntomas, entre ellos vómitos y dolor abdominal.
Finalmente, alrededor de las 7:00 horas del 22 de octubre, fue derivado al Hospital de La Serena, donde se confirmó un cuadro de loxoscelismo visceral, una grave intoxicación provocada por el veneno de la araña de rincón. Según explicó Puebla, su estado se deterioró progresivamente hasta desarrollar una falla multisistémica.
«Lo importante es entender que en este caso se hizo todo lo posible», aseguró el médico, detallando que el paciente recibió hidratación y tratamiento de reemplazo renal. Sin embargo, pese a los esfuerzos médicos, sufrió un paro cardiorrespiratorio que terminó con su vida.

Respecto a los cuestionamientos por la falta de un antídoto, Puebla explicó que su efectividad continúa siendo discutida y que las actuales guías clínicas del Ministerio de Salud no lo consideran como tratamiento de primera línea. «El antídoto sigue siendo muy controversial. La efectividad son las primeras cuatro horas, cuatro a seis horas como máximo», señaló, agregando que el joven ingresó al hospital prácticamente 24 horas después de la mordedura.