Profesores jubilados reanudan sus manifestaciones por deuda histórica

0
98

Desde el 2013 que docentes retirados de la ciudad puerto se reúnen todos los jueves en la Plaza de Armas para hacer notar su disconformidad y malestar por el no pago de esta deuda, así como sensibilizar a los transeúntes respecto de esta situación.

Han pasado 41 años desde que los colegios fiscales de nuestro país fueron traspasados desde el Estado a los municipios, dejando a miles de profesores ya jubilados sin sus asignaciones previsionales, originando una deuda histórica que alcanza los $ 72 mil millones.

Como resultado de la municipalización impuesta a partir de 1981, la mayoría de los profesores no alcanzaron a recibir el 100% de la asignación, pues al ser traspasados al sector municipal, los nuevos empleadores desconocieron los derechos adquiridos por los profesores.

De hecho, esta situación ha llevado a maestros a lo largo de todo el país a recurrir a los Tribunales de Justicia con el propósito de demandar al Estado una indemnización compensatoria por el no pago de este reajuste salarial.

Plaza de Armas

A nivel nacional se estima que son unos 60 mil los docentes retirados a quienes se le adeudan estos pagos, y que además son más de siete mil los fallecidos, que por ende no tuvieron la oportunidad de recibir sus asignaciones.

Por eso, desde 2013 que profesores jubilados de la ciudad puerto se reúnen todos los jueves -de 12:00 a 13:00 horas- en la Plaza de Armas, para manifestar su disconformidad y malestar por el no pago de esta deuda, así como sensibilizar a los transeúntes sobre esta situación.

«Es una forma de que la comunidad nos vea», declara Sonia Vargas, oriunda de Punta Arenas, donde hizo toda su carrera, para luego jubilarse en la región.

Ella forma parte del Departamento de Profesores Jubilados del Colegio de Profesores de Coquimbo, y aclara que durante los dos años de pandemia suspendieron estos encuentros, y que solo «el pasado 7 de abril los retomamos».

Por su parte, el presidente del Colegio de Profesores de Coquimbo, Tomás Alvarado, detalla que con el retorno de estas expresiones luego de la pausa por la emergencia sanitaria, «ahora las haremos intercaladamente, por ejemplo, este jueves fue en el Empalme y el próximo será en el Mall».

Alvarado hizo un llamado a sus colegas a participar, puesto que «son más de 400 los docentes que aún están vivos en Coquimbo, para que concurran, y si no pueden, que lo hagan sus parientes más cercanos, porque aquí se necesita de todos los profesores, no de algunos nomás».

Programa de gobierno

El pago de esta deuda se encuentra comprometido en el programa del Presidente Gabriel Boric, por lo que existe confianza entre los maestros jubilados para que -por fin- se haga una reparación económica por un derecho que, por lo demás, les corresponde.

Sin embargo, el presidente del gremio entiende que se debe trabajar para lograrlo y señala que «en mayo seguramente tendremos una reunión con la presidenta de la Comisión de Educación del Senado, Yasna Provoste, respecto a este tema para que nos apoyen».

La presidenta del Departamento de Profesores Jubilados, Guillermina Bugueño, hizo clases por más de 30 años como profesora de Estado y Educación General Básica, «y siempre trabajando con niños de primer año», bromea.

Ella ve el pago de la deuda no sólo como una obligación que tiene que ser cumplida a rajatabla por el Estado, sino que como una solicitud de «reparación simbólica, porque ya somos mayores y entendemos que esto ya no es solamente para nosotros».

En ese sentido, Guillermina recuerda que «cuando se formó el Departamento de Profesores Jubilados éramos cerca de 70, y ahora somos una veintena, debido a que han fallecido muchos docentes», dando a entender que una gran mayoría no alcanzó a recibir nada.

Finalmente, Sonia Vargas recuerda con detalle que «cuando vino el Presidente Gabriel Boric como candidato a Coquimbo, hablé con él y lo único que le pedí es que no se olvidara de la promesa que hizo en su programa, porque ambos somos puntarenenses y los puntarenenses cumplimos las promesas, así que soltó una carcajada y me dijo que no se iba a olvidar».

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingresa tu comentario!
Por favor ingresa tu nombre