«Si una autoridad no está haciéndolo bien yo la critico, porque esa es la tarea del dirigente social»

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11Un político innato que participó en diversas actividades y gremios a lo largo de su trayectoria, hombre de esfuerzo, padre de 5 hijos y abuelo de familia, casado en dos oportunidades y un activista que hasta el día de hoy, con 90 años, sigue luchando por los derechos y la dignidad, esta vez de los adultos mayores de la comuna a través de la Asociación de Jubilados, Pensionados y Montepiados.
Cada año, ciudadanos de La Serena son propuestos por diversos actores para ser reconocidos con la medalla de la ciudad, este año y en el aniversario 473 de La Serena fueron propuestos 10 nombres, todos ellos con una historia destacable y con diferentes aportes y logros en La Serena.
Uno de ellos es Heriberto Rojas, actual Presidente de la Asociación de Jubilados, Pensionados y Montepiados de La Serena desde hace 27 años, un hombre dedicado a la política y la lucha social desde temprana edad cuando a los 19 años asumió un cargo como dirigente sindical en la Planta de los Muelles al interior de Ovalle donde fue exonerado por sus fuertes peticiones ante las precarias condiciones de trabajo y seguridad que mantenían y a los 21 se unió al Partido Comunista en plena persecución del Presidente Gabriel González Videla.
«Mi vida ha sido así porque me motivaron desde muy joven que es lo que tenía que hacer y yo tomé un rumbo político», comentó que las circunstancias de la vida que lo llevaron a vivir con un tío que lo hacía leer las editoriales del periódico todos los días, un día lo llevó a una reunión del Partido Comunista donde comenzó a interiorizarse con la política hasta convertirlo en el dirigente que es hoy.
Desde ese entonces comenzó para él una vida activa como dirigente social donde asegura logró significativos cambios para la seguridad y dignidad de los trabajadores donde fue dirigente. Una lucha que no fue en vano y significaron un gran aporte para consolidar lo que hoy las nuevas generaciones conocen como Las Compañías.
Lucha que no fue fácil, fue perseguido, tratado injustamente y estuvo 40 días detenido sin razón alguna, uno de los periodos más difíciles de su vida donde vivió duros momentos que hasta el día de hoy recuerda con tristeza y nostalgia, pero que a la vez le sirvieron para fortalecerse y ser más determinado en su lucha por la justicia y la igualdad.
Hoy tiene 90 años y un sin número de historias que contar sobre sus experiencias como dirigente y gran luchador social, anécdotas para reír y otras duras que hacen reflexionar, una vida de pelea por los derechos de los trabajadores y una convicción por la justicia que hasta el día de hoy lo mantienen activo.
Ese es su secreto cuenta, no dejarse estar y mantenerse siempre con la mente y el cuerpo ocupado, nos recibió en su casa donde conocimos los rincones de su hogar y su hermoso jardín lleno de plantas y flores, espacio que junto a su esposa cuidan y donde gusta sentarse a leer y escuchar la radio.
Es oriundo de la ciudad de La Serena y el menor de siete hermanos, terminó sus estudios básicos en el pueblo de Peralillo y en el 48 retornó a la ciudad donde comenzó su carrera como dirigente. En 1956 se trasladó a Santiago donde trabajó en imprentas Horizonte (pertenecientes al partido comunista) donde además fue electo dirigente del sindicato de trabajadores hasta el 73.
Un año después de eso y por consejo de una de sus hermanas debido al escenario político de ese entonces decidió volver a La Serena, nuevamente sin trabajo ni donde vivir, cuenta que fue a hablar con la señora Chelita Guzmán quien estaba entregando algunos sitios en lo que hoy es parte de Las Compañías.

«Esto era un llano, un llano que no tenía valor porque no se sembraba aquí si no había agua, llegamos acá y yo la rancha precaria que tenía de madera, juntando tablitas en la construcción y ahí tuve donde dormir con mis hijos y sin agua pero había un pirón público y yo empecé a juntar a las señoras en reuniones y le plantee solicitar agua a la municipalidad con el entonces alcalde Munizaga» comentó entre risas cuando dijo que había sido quien asesoró a las mujeres para lograr convencer al alcalde de prestar ayuda la que tuvo buenos resultados, ya que lograron conseguir 800 metros de poliuretano y dos pirones públicos.
Posterior a eso, en el año 90 asume la presidencia, por tres periodos, de la Junta de Vecinos Pablo Neruda antiguamente llamada Junta de Vecinos 11 de Septiembre. Contó que durante ese tiempo los mismos vecinos se organizaron para formar diversos comités de agua, luz y alcantarillado, así como la pavimentación participativa del sector, todos logros que fueron realizados gracias a la iniciativa y trabajo de los residentes del sector y la ayuda de la municipalidad de ese entonces.
Ese sin duda es uno de sus grandes aportes y un legado para la ciudad de La Serena y el sector de Las Compañías del cual fue partícipe en su crecimiento y construcción. Es el último sobreviviente de quienes en ese entonces conformaron la junta de vecinos y la medalla de la ciudad es para él es indudablemente un reconocimiento a su trabajo y su esfuerzo.
«Esto un reconocimiento a la labor que uno ha hecho en favor de los trabajadores y este mérito se lo voy a dar a mi familia y mi partido que me enseñó que había que luchar siempre mientras hubiese un sociedad tan negativa».

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