Víctima de Cox: «Bernardino Piñera también podría ser interrogado»

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El miércoles estuvo en una reunión en el Arzobispado en La Serena y este viernes, en Santiago. Hernán Godoy (45) ha tenido una semana ajetreada. No ha parado. Y no se queja. Insistirá hasta el final para que se haga justicia, siempre en compañía de Abel Soto.
En la capital, y junto a la Agrupación Juan XXIII, se reunió con el abogado Juan Pablo Hermosilla, director de la Fundación para la Confianza y defensor de las víctimas de Fernando Karadima, a quien le entregó todos los antecedentes e información recopilada en el último tiempo con el objetivo de poner una querella en contra de Francisco José Cox para que, de esta manera, exista la posibilidad de extraditarlo para que pueda declarar. Y no sólo él, sino que también algunos testigos en el momento en que estuvo en La Serena.
«Fue muy buena la conversación con el abogado, porque nos ofreció toda su ayuda, en el sentido de seguir adelante con el caso. Tiene toda la disposición del mundo y para mí es muy bueno. Abel Soto también estaba en la reunión», sostuvo Hernán.
Agregó que «nos habló de que la extradición de Cox sí era posible. En ese sentido hay que poner una querella, no una demanda, porque da más fuerza para pelear la causa y seguir adelante en esto, lo que es muy bueno y que nos deja muy tranquilos. La verdad es que me resultó muy positivo el encuentro y la forma en que nos recibieron, personas muy de piel, muy al tanto de tratar con mucha delicadeza a quienes fuimos víctimas».

Testigos a declarar

Así como el cardenal Ricardo Ezzati tendrá que declarar por el Ministerio Público en calidad de imputado por el eventual delito de encubrimiento de abusos sexuales, diligencia que se llevará a cabo el día 21 de agosto y que estará a cargo del Fiscal Emiliano Arias, acá en La Serena podría ocurrir un evento similar. Al menos así lo consigna Godoy.
«Los abogados de la Fundación tienen que trabajar respecto al caso, esperar cómo vendrá el tema de la querella, pero siempre en contacto conmigo para ver los pasos que vamos a seguir, ya que en este momento estoy a disposición para todo lo que ellos necesiten. Con esto, y una vez puesta la querella, existe la posibilidad de que puedan citar a declarar a Cox y también a algún testigo que había en el momento en que sucedieron las cosas. Por ejemplo, en la reunión hablamos de monseñor Bernardino Piñera, que en ese tiempo era arzobispo –Cox era obispo coadjutor- y que puede ser interrogado, en vista de que fue testigo de los asuntos de Cox. En ese sentido, a mí nadie me saca de la cabeza que Bernardino Piñera sabía muy bien las cosas que hacía Cox. No así don Manuel Donoso que llegó después de Cox».
Puntualiza Godoy que «hoy (ayer) nos reunimos en Santiago y el miércoles, en el Arzobispado de La Serena, donde sostuve una reunión y presenté mi denuncia a la iglesia, que me pidieron fuera de manera escrita para poder ingresar el camino al proceso canónico de Cox. Estuvo presente el arzobispo René Rebolledo y dos sacerdotes elegidos de manera neutral. Después de eso viene el ciclo de la interrogación, con la recopilación de todos los documentos que me piden para que después, puesto todos los antecedentes, poder iniciar el mandado al nuncio y al Vaticano».
Felipe Barraza, vocero de la Agrupación Juan XXIII, quien acompañó a Godoy hasta la capital, señaló que «Hernán se entrevistó con el abogado para ver los pasos a seguir y está mucho más tranquilo, de hecho estuvo con Abel Soto, también víctima de Cox. En la reunión se le preguntó al abogado por una posible extradición y dijeron que sí, que era extraditable, porque en un minuto se tiene que investigar el caso y eso llevaría a que Cox tenga que declarar».
Por el tiempo que ha pasado puede que la causa de Godoy y Soto esté preescrita, pero si lo vinculan con el tema de Rancagua – el Fiscal Arias es quien lleva adelante la investigación por casos de abusos ligados a integrantes de la Iglesia Católica, donde se está investigando una red de encubrimiento-, «seguramente podremos tener buenas noticias», aseveró Barraza.

Hoy, José Francisco Cox se encuentra recluido en un monasterio en Alemania, país al que arribó procedente de Colombia, hasta donde llegó una vez que en Chile fuera acusado de abusar sexualmente de menores de edad, entre ellos Hernán Godoy y Abel Soto, que hoy piden que se haga justicia.

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