El establecimiento inauguró una planta fotovoltaica de 110 kWp que permitirá reducir en más de un 20% sus costos eléctricos. Además de abastecer parte de su consumo energético, el sistema entregará información en tiempo real para el trabajo pedagógico de los estudiantes y podrá inyectar excedentes a la red eléctrica.

Por Joaquín López Barraza

Los estudiantes de la Scuola Italiana Alcide De Gasperi ya no solo aprenderán sobre energías renovables en la sala de clases. Desde ahora podrán observar en tiempo real cómo se genera, consume e incluso se inyecta electricidad a la red gracias a una planta fotovoltaica inaugurada este martes en el establecimiento, transformando al recinto educacional en un laboratorio práctico de sostenibilidad y eficiencia energética.
El proyecto considera 218 paneles solares y una potencia instalada de 110 kWp, distribuidos entre las techumbres y estacionamientos del colegio. Según los antecedentes entregados durante la ceremonia, permitirá reducir en más de un 20% los costos asociados al consumo eléctrico y evitar la emisión de 36,5 toneladas de dióxido de carbono al año. Pero el impacto de la iniciativa va más allá del ahorro energético.
Para el rector de la Scuola Italiana, Carlos Slomp Burger, la principal virtud del proyecto radica en su valor formativo. Explicó que la plataforma asociada al sistema permitirá a los estudiantes acceder a información real sobre generación y consumo eléctrico, incorporando estos datos a distintas experiencias de aprendizaje vinculadas a sostenibilidad, ciencia y cuidado del medio ambiente.
«Para nosotros, como comunidad educativa, el proyecto tiene un impacto profundo. Permite formar ciudadanos conscientes de la protección del medio ambiente y además constituye un recurso pedagógico, ya que los estudiantes podrán trabajar con los datos que entrega la plataforma», señaló.
Otro aspecto relevante es que la energía producida no se perderá cuando la generación supere el consumo del establecimiento. Los excedentes podrán ser inyectados a la red eléctrica, permitiendo aprovechar completamente la producción fotovoltaica mediante el sistema de generación distribuida contemplado en la normativa vigente.
La iniciativa fue desarrollada bajo un modelo ESCO, mecanismo mediante el cual la inversión es realizada por la empresa proveedora y no por el establecimiento educacional. Según explicó el gerente general de Gasvalpo, Jorge Matamala, esto permite que el colegio acceda a los beneficios económicos del proyecto desde el primer día, sin necesidad de realizar una inversión inicial.
La planta también representa un nuevo paso en la estrategia de diversificación energética impulsada por Gasvalpo a través de su filial GV Plus, enfocada en el desarrollo de soluciones renovables. «Se cumple una vez más el objetivo de Gasvalpo de salir más allá del gas y avanzar hacia nuevas energías», sostuvo Matamala durante la inauguración.
La ejecución de las obras estuvo a cargo de la empresa serenense Elquisol, emprendimiento local que participó en el diseño e implementación del sistema y que actualmente desarrolla proyectos energéticos para clientes residenciales, comerciales e industriales de la región.