
La Municipalidad de La Serena solicitó formalmente al delegado regional, Galo Luna, el cierre del local nocturno «El Bacano», invocando el artículo 50 de la Ley 19.925 y respaldándose en un informe de Carabineros con antecedentes de delitos e incivilidades asociados al recinto y su entorno.
Por Joaquín López Barraza
La arista administrativa del homicidio ocurrido la madrugada del 11 de febrero en el bar restorán «El Bacano» sumó un giro: el municipio dejó atrás la etapa de «evaluación» y pidió derechamente a la Delegación Presidencial Regional la clausura del local. La solicitud fue ingresada al delegado Galo Luna y, según el propio municipio, se sustenta en un informe policial que reúne antecedentes del recinto y su entorno.
De acuerdo con el comunicado municipal fechado el 25 de febrero, la petición se apoya en las facultades del artículo 50 de la Ley 19.925 (Expendio y Consumo de Bebidas Alcohólicas), norma que permite disponer el cierre de establecimientos cuando se han cometido hechos delictivos graves o cuando se estima que constituyen un peligro para la tranquilidad o la moral públicas.
El alcalde subrogante, Halid Daud, justificó la decisión señalando que el municipio busca «actuar con firmeza» para reforzar seguridad y recuperar el centro, agregando que la solicitud se realizó «respaldados por informes técnicos y por la ley vigente».
Según lo informado por la municipalidad, el informe elaborado por Carabineros incluye «análisis de delitos, incivilidades, infracciones, detenidos y llamados CENCO» vinculados al local y su entorno inmediato.
En ese registro se mencionan denuncias por venta sin permiso de alcohol, acoso callejero, actos violentos, hurtos, receptación, venta de drogas y otras incivilidades fuera del recinto.
La ofensiva municipal llega tras el avance de la causa penal. El 17 de febrero, la Corte de Apelaciones de La Serena confirmó la prisión preventiva de dos imputados por homicidio simple, valorando entre otros antecedentes registros audiovisuales del lugar. El tribunal situó el ataque cerca de la 01:00 del 11 de febrero al interior del local y describió golpes y heridas con arma blanca.
Hace unas semanas, el propio municipio había señalado que estaba reuniendo antecedentes para definir medidas respecto del local, con alternativas que iban desde una eventual clausura hasta llevar el caso al Concejo Municipal para evaluar la revocación de la patente.






























