Familiares y autoridades regionales se reunieron en la Catedral para homenajear al expresidente, donde el arzobispo Rebolledo resaltó su entrega al servicio público y su rol clave en un momento «desafiante» de la historia del país.

La Catedral de La Serena fue el escenario de la misa en conmemoración de los diez años del fallecimiento del expresidente de la República, Patricio Aylwin Azócar. La ceremonia reunió a figuras políticas y adherentes que recordaron, junto a su hija Mariana, la figura clave de la transición a la democracia en Chile.

El oficio religioso estuvo a cargo del arzobispo de La Serena y presidente de la Conferencia Episcopal, René Rebolledo, quien resaltó las virtudes humanas y políticas del fallecido líder.
Legado de unidad

Para el consejero regional (CORE) por la provincia de Elqui, Lombardo Toledo, la figura de Aylwin mantiene una vigencia necesaria en el debate público actual. «Efectivamente está en el corazón de los democratacristianos y en el corazón de los chilenos. En la hora presente, lo necesitamos mucho más que ayer, ya que cumplió una misión como gran estadista, sembró la unidad del pueblo chileno y hoy justamente tenemos esa duda en los momentos que Chile vive».

Mientras que Rebolledo subrayó la sólida formación que permitió a Aylwin conducir el país en un periodo crítico.

«Hay que dar gracias a Dios porque se podría hoy día decir que fue un gran estadista. Una formación familiar e intelectual y una formación humana muy sólida, que ha sido lo que le ha permitido desarrollar un servicio país», señaló el prelado.

Durante la homilía, el arzobispo reflexionó sobre el sacrificio personal que implica la vida política de alto nivel, haciendo hincapié en cómo el expresidente postergó en ocasiones el tiempo con los suyos en favor del bien común.

«Desde muy temprana edad, como abogado, entregó su vida al servicio común, al servicio de la patria. Estoy cierto de que Chile le agradece a don Patricio haber dado el paso para guiar al país en un momento de su historia complejo y absolutamente desafiante», concluyó Rebolledo ante los asistentes.