A inicios de junio, Fernanda Mena Rojas y sus padres, Felipe y María Fernanda, retornarán a Chile, con el fin de presentar nuevos antecedentes médicos obtenidos en México e incorporarlos a las causas en curso, solicitar nuevos peritajes y continuar su seguimiento neurológico y terapéutico.

Por: Bastián Álvarez Pardo

Satisfechos y tranquilos por las mejoras y avances de su hija, pero con la preocupación e inquietud persistentes ante lo que califican como una falta de respuesta a sus demandas, la familia de Fernanda Mena Rojas se mantiene en la ciudad de Monterrey, México, mientras su hija recibe un tratamiento médico integral para el trastorno neurológico que la aqueja.

María Fernanda Rojas y Felipe Mena, padres de Fernanda, familia originaria de Coquimbo, exponen la situación de su hija, afectada por un trastorno del neurodesarrollo con antecedentes de exposición a metales pesados, detectados en exámenes biológicos realizados cuando la pequeña tenía un año y 10 meses de edad.

Lo anterior, señalan, a raíz de la exposición de su madre a metales pesados mientras trabajaba en la faena La Coipa, de Minera Kinross, ubicada en la Región de Atacama; compañía minera a la que han denunciado y demandado legalmente, argumentando que no dispuso de las medidas de seguridad para evitar el contacto de María Fernanda con los agentes peligrosos.

A raíz de ello, Fernanda se somete a un tratamiento neurológico intensivo en México, con evaluaciones clínicas, controles médicos y nuevos estudios de laboratorio relacionados con metales pesados y neurodesarrollo, con el propósito de «darle acceso a alternativas terapéuticas avanzadas, evaluación multidisciplinaria y seguimiento neurológico intensivo, buscando mejorar la calidad de vida de Fernanda y su autonomía futura».

«Además, durante nuestra estadía se han repetido exámenes de metales pesados en sangre mediante laboratorios internacionales, observándose disminución en algunos parámetros respecto de los exámenes anteriores realizados en Chile», agregó María Fernanda Rojas.

Evolución clínica
y estado actual
de Fernanda

Rojas agrega que se han observado significativos avances, tales como una respuesta al nombre; mayor contacto visual y conciencia del entorno, incremento espontáneo del lenguaje, reconocimiento y pronunciación de palabras nuevas, además de una mayor intención comunicativa e interacción emocional mucho más evidente.

«Fernanda continúa bajo observación médica y terapéutica, y entendemos que los procesos neurológicos requieren tiempo, constancia y prudencia en las conclusiones, pero los cambios que hemos visto son significativos», cerró la madre de Fernanda Mena Rojas.

«No buscamos confrontación gratuita»

«Como familia no buscamos confrontación gratuita. Lo que buscamos es verdad, justicia y que ninguna otra familia tenga que vivir un proceso tan doloroso como el nuestro. Hoy nuestra prioridad absoluta es la salud y recuperación de Fernanda. Cada pequeño avance que vemos en ella nos confirma que valía la pena luchar y seguir adelante. También esperamos que toda esta experiencia pueda servir para generar conciencia sobre la importancia de proteger la salud de los trabajadores y especialmente de los niños», concluyó María Fernanda Rojas.

Compañía descarta responsabilidades:
«Se ha ofrecido ayuda a la familia»

Consultada acerca del caso, Kinross planteó que «es totalmente falso que la Compañía no haya ofrecido ayuda. Desde el momento en que fue informada de la situación, Kinross ha manifestado empatía con la familia de la menor y una especial disposición a colaborar en la identificación del verdadero origen del diagnóstico y de eventuales alternativas de tratamiento, poniendo a su disposición el apoyo técnico, científico y financiero necesario.

Sin embargo, los familiares de la menor han rechazado la ayuda ofrecida y han optado por impulsar una campaña que busca desprestigiar a la Compañía, basada en hechos falsos y afirmaciones carentes de sustento científico».

No obstante lo anterior, Kinross indica que ha encargado la realización de análisis especializados y la elaboración de informes técnicos a profesionales toxicólogos, peritos y expertos en salud ocupacional, quienes han descartado, en forma categórica, cualquier relación de causalidad entre los diagnósticos de la menor y las condiciones de trabajo en las operaciones mineras de la compañía.