Por René Martínez Rojas
Luego del despacho desde la Cámara de Diputados de la reforma tributaria impulsada por el gobierno de José Antonio Kast, el debate ahora se traslada al Senado, donde se espera su ingreso para el próximo 2 de junio.
En este escenario, el senador Daniel Núñez (PC) manifestó su preocupación por lo que califica como una «mala ley», carente de rigor legislativo debido a una tramitación acelerada.
De hecho, reconoce que «lamentablemente la mayoría que tiene la derecha y el acuerdo con el PDG», le permitió actuar en forma «muy autoritaria al presidente de la Cámara de Diputados (Jorge Alessandri) e imponer arbitrariamente votaciones sin discutir, sin dejar que se argumentara y eso es un presente muy negativo, dado que en democracia hay que dar los debates como corresponde y escuchar todas las opiniones».
Por lo mismo, advierte que en el Senado necesitarán dejar de lado todo lo que ocurrió «con la tramitación exprés, echa la rápida, que aparte de ser una mala ley, quedó muy mal hecha, ya que no hubo rigor legislativo en el tiempo de votar, de afinar la reacción. Así que espero que tengamos el tiempo de escuchar a todos los que hay que escuchar sobre este tema: a organizaciones sociales, a economistas que nos den su mirada, y que eso nos permita hacerle cambios significativos».
Impacto en la
salud regional
Para el legislador, el mayor riesgo de la iniciativa radica en el desfinanciamiento del Estado. En ese sentido, fue enfático en señalar que la propuesta de reintegración del sistema tributario favorece a las grandes fortunas, restando recursos a servicios críticos.
«Espero que no se aprueben estos temas tributarios, que lejos es lo más regresivo, lo que genera un aumento de las desigualdades y, sobre todo, desfinancia al Estado. Y si hoy estamos alegando porque los recortes tienen consecuencias sociales de menos recursos para el funcionamiento de los hospitales de La Serena, Coquimbo, Ovalle e Illapel, en 2027 y 2028 va a haber aún menos recursos si se aprueba este megaproyecto tributario. Por lo tanto, sería una tragedia en materia social», advirtió.
Votos clave y
críticas a Walker
Con un Senado balanceado entre oficialismo y oposición, Núñez identificó tres votos que pueden marcar la diferencia e inclinar la balanza: el de los senadores Karim Bianchi, Iván Calixto y Matías Walker.
«Espero que reflexionen y puedan comprender que aprobar hoy este proyecto de ley, como la reintegración del sistema tributario, implica que cada peso que se echarán a sus bolsillos las grandes fortunas se les quita a los hospitales públicos y a entidades públicas, como por ejemplo la Fundación La Familia (Parte Alta en Coquimbo). Necesitamos el apoyo de estos senadores independientes y ahí invitaría a una reflexión a Matías Walker que está anunciando su voto a favor».
Y agregó: «alguien que fue electo senador por la Democracia Cristiana, defendiendo principios de equidad social, votar una reforma que es similar a la política económica de los ‘Chicago Boys’ me parece una contradicción gigantesca», señaló, instando justamente a Walker a reflexionar su postura.
Biministerios
Pese al rechazo a los ejes tributarios, la oposición plantea alternativas en materia de reactivación. Entre ellas, proponen transformar el beneficio del IVA a la vivienda nueva en un subsidio directo del Estado para el «pie» de compra, y reemplazar el crédito tributario por subsidios a la contratación de trabajadores.
«Así que hay temas que uno puede rescatar dejando de lado por supuesto los cambios tributarios que benefician a los más ricos de Chile», apuntó.
Respecto de los biministros (Claudio Alvarado: Interior y Secretaría General de Gobierno; Louis de Grange: Transporte y Obras Públicas y Daniel Mas, Economía y Minería) dijo que le parece «un esquema muy peligroso, porque la democracia se basa en que muchos tomen decisiones y esto de tener pocos ministros con tanto poder, generalmente cae en riesgo de actitudes autoritarias que no ayudan mucho a la gestión pública».

































