Autoridades y empresarios coincidieron en que sectores como construcción, agricultura, minería y turismo dependen crecientemente de mano de obra extranjera. Sin embargo, gremios advirtieron preocupación por posibles sanciones y por la incertidumbre migratoria de trabajadores que ya cuentan con contrato y cotizaciones.
Por Joaquín López
«El futuro de la Región de Coquimbo es con migración, no sin migración». La frase fue pronunciada por el director regional del Servicio Nacional de Migraciones, Rosendo Yáñez, durante una reunión sostenida entre autoridades y representantes de la Multigremial de Coquimbo, instancia donde además se transparentaron cifras sobre la presencia de población extranjera en el territorio y su impacto en el mercado laboral regional.
Según los antecedentes expuestos durante el encuentro, actualmente existirían cerca de 45 mil migrantes viviendo en la región y más de la mitad se desempeñaría formalmente dentro del mercado laboral.
El encuentro tuvo como objetivo abordar dudas relacionadas con contratación de personas extranjeras, situación migratoria y fiscalización laboral, pero también terminó dejando en evidencia una tensión cada vez más presente dentro del mundo empresarial: la dependencia de mano de obra migrante en distintos sectores productivos frente al endurecimiento del discurso y las sanciones asociadas a irregularidades migratorias.
El seremi de Economía, Martín Argaluza, reconoció que áreas como construcción, minería, agricultura y turismo continúan requiriendo trabajadores extranjeros para sostener parte importante de su actividad. «La migración siempre ha cumplido un rol importante en el desarrollo productivo de la región y del país también», afirmó.
La autoridad sostuvo que el trabajo conjunto entre Economía, Trabajo, Migraciones y gremios busca reforzar procesos de regularización y contratación formal. «Acá no se trata de ser una caza de brujas, sino que formalizar y ordenar la institucionalidad que tenemos en nuestro país», señaló.
Desde el Servicio Nacional de Migraciones, en tanto, advirtieron que el fenómeno migratorio ya forma parte de la realidad demográfica regional.
«En algunos establecimientos tenemos 50% de niños migrantes y 50% de niños chilenos, y en algunos Cesfam ya existe 60% de población infantil migrante», ejemplificó Yáñez.
Sin embargo, la reunión también dejó instalada la preocupación del empresariado frente al endurecimiento del tono gubernamental en materia migratoria.
El presidente de la Multigremial de Coquimbo, Marcos Carrasco, reconoció incertidumbre entre pequeñas y medianas empresas respecto a eventuales sanciones relacionadas con contratación de trabajadores extranjeros que aún mantienen procesos migratorios pendientes.
«Estamos bastante preocupados de esas declaraciones que hablan de fuertes sanciones y persecución», afirmó. A juicio del dirigente, existe una responsabilidad estatal previa en el manejo del fenómeno migratorio.
«Aquí ha fallado el Estado, entonces no nos pueden endosar a nosotros o hacernos responsables por este hecho», sostuvo.
Carrasco aseguró además que muchas de las personas actualmente contratadas por empresas regionales cuentan con contrato, cotizaciones y domicilio conocido, pese a continuar esperando resolución de sus trámites migratorios.
Precisamente esa diferencia entre situación laboral y situación migratoria fue uno de los puntos más abordados durante la reunión.
El director regional del Trabajo, César Cid, aseguró que gran parte de los trabajadores extranjeros actualmente empleados en la región ya se encuentran formalizados bajo la legislación laboral chilena. «La gran mayoría están formalizados laboralmente», afirmó.
No obstante, tanto Trabajo como Migraciones advirtieron que siguen existiendo problemas asociados a personas que ingresaron al país por pasos no habilitados y que posteriormente intentaron iniciar procesos administrativos sin cumplir los requisitos establecidos por la normativa vigente.
Desde el empresariado también reconocieron que muchas pymes aún desconocen detalles de la normativa vigente respecto a contratación de trabajadores extranjeros y sanciones asociadas, motivo por el cual valoraron la conformación de una mesa de trabajo entre autoridades y gremios.
Mientras el Gobierno insiste en avanzar hacia una migración «ordenada y regular», empresarios advirtieron que miles de trabajadores extranjeros ya forman parte de sectores estratégicos de la economía regional y que cualquier endurecimiento de sanciones podría impactar directamente a pequeñas y medianas empresas que hoy dependen de esa mano de obra.


































