En vísperas de su octavo aniversario, la organización trabaja en la justificación técnica ante el GORE para levantar un recinto único en Chile. El proyecto no solo contempla terapias y talleres de oficios, sino también un inédito programa de contención para madres jefas de hogar.

Por René Martínez Rojas

El próximo 20 de junio no será un día cualquiera para las 70 familias que integran la agrupación ZOE. Ese día, la organización cumple ocho años de vida, en un trayecto marcado por la resiliencia y una meta que hoy parece estar más cerca que nunca: la construcción de su propio centro integral en el sector de La Florida, en La Serena.

El anhelo, que ya cuenta con un terreno adjudicado en los lotes 4 y 5 del sector, se encuentra hoy en una etapa crucial. María Guardia, presidenta de SOE y motor de esta iniciativa, explica que actualmente trabajan a toda máquina en la justificación del proyecto para su ingreso formal al Gobierno Regional (GORE). El objetivo es que la iniciativa sea aprobada y financiada antes de que termine el 2026.

Un modelo único en el país

Lo que proyecta ZOE no es un centro de rehabilitación convencional, sino que la idea es romper con la brecha que deja a los jóvenes con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en el abandono una vez que cumplen la mayoría de edad.

«La mayoría de los centros están enfocados en los niños menores de edad y después ya no hay más nada. Nosotros pensamos este centro para que sea su lugar hasta cuando el niño o la niña tengan vida. Queremos que aprendan a ser autónomos, algún tipo de oficio, que tengan un sentido de pertenencia», señala la dirigente.

El diseño del recinto contempla un techado para talleres deportivos y una piscina, elemento clave y que, según Guardia, no existe en centros similares.

«También queremos que sea comunitario, porque en ese sector no hay algo parecido, entonces está pensado para ser un tremendo aporte porque será el primer centro de este tipo y quizás seamos la inspiración para otras ciudades que no lo han hecho, pues ni siquiera en Santiago existe un centro como el que nosotros estamos proyectando», añade.

El refugio de las que «reman solas»

Uno de los pilares más innovadores del proyecto es que pone el foco en quien cuida. Para ZOE, la salud mental de las madres es inseparable del progreso de los hijos. En una agrupación donde la gran mayoría son familias monoparentales, el desgaste es total.
«Entonces ya la vida nos cambia, pues debemos estar remando solas, mantener una casa, además de pagar las terapias de nuestros hijos…», confiesa.

Por ello, el centro en La Florida incluirá talleres de autocuidado y espacios de contención psicológica para las madres, buscando que recuperen su autoestima tras años de postergación personal y económica.

Un tema de Estado

Para la agrupación, el Estado debe asumir un rol protagónico en el financiamiento y soporte del TEA, transformándolo en un «tema país» y que no dependa exclusivamente del esfuerzo privado o de la caridad.

«Necesitamos que la comunidad despierte y que las autoridades también. El TEA es un diagnóstico que no se ve, no es como una discapacidad física. Entonces tenemos que mostrar cuáles son sus conductas, cómo se comportan cuando se descompensan, por qué se descompensan, y que en el fondo no es una pataleta, sino que es porque se sintieron saturados…», explica.

En el caso de María Guardia, su hijo ya tiene 21 años y ella lleva 17 dando esta batalla. Sabe que, quizás, su propio hijo no alcance a gozar de todos los beneficios del nuevo centro, pero su motor es la empatía con quienes recién comienzan.

«No sé qué tanto le va a servir a mi hijo, pero veo a otras madres mucho más complicadas que uno y no puedo no ser empática con ellas. Mientras Dios me dé vida, no voy a dejar de luchar por esto», sentencia.