En el minuto 97 el pirata desperdició un penal que le habría dado la victoria ante O’Higgins de Rancagua. Pero pese al lamento, la hinchada despidió con aplausos a un equipo que cierra una primera rueda histórica.
Por René Martínez Rojas
Con el «tan tán», como en una canción, lo pudo ganar Coquimbo Unido. Frente al balón, el delantero Nicolás Johansen, en la última jugada. Disparaba y el partido terminaba. Y de ganar, el aurinegro aseguraba los 26 puntos, quedando atrasito del puntero Colo Colo.
Y qué mejor que una victoria para despedir una excelente primera rueda, donde dio la pelea –y la sigue dando- en todos los frentes: Copa Libertadores y Copa de la Liga, clasificando como líderes, a la espera del inicio de la Copa Chile.
En general, el de ayer en el Francisco Sánchez Rumoroso fue un entretenido partido que bien habría culminado con un triunfo. Entonces, el VAR revisó la jugada –en el primer tiempo desestimo el lanzamiento penal- y esta vez sí cobró la pena máxima. Se dio orden de disparo, cuando el reloj marcaba los 90+7, pero el balón se fue a las nubes.
Sí, falló el delantero pirata y con ello el término del compromiso. Pero de la galería no hubo pifias, sí lamentos, obvio. Los tres puntos estaban ahí, aunque uno tampoco es malo. Qué más se le puede pedir a un equipo que ha realizado una primera parte histórica.
Arriesga, intenta
Tras el final, el diagnóstico del entrenador Hernán Caputto fue claro.
«Nos enfrentamos dos equipos muy competitivos y cuando uno se posiciona con un jugador más (a los 45’ fue expulsado Juan Leiva en O’Higgins) probablemente desde afuera dirán: che, hay uno más… Pero entenderán que hay equipos que al posicionarse con un jugador menos cierran los espacios y no se nota la diferencia. Y teniendo los delanteros que tiene O’Higgins, que eran difíciles sostenerlo. Creo que el equipo fue para adelante, tuvimos ocasiones de gol, y la más clara».
Destaco, además, que el equipo busca, arriesga, intenta «y a veces lo encuentra y otras veces no, y eso es un desgaste. Me parece que nos faltó un poco más de finesa a la hora de definir porque las tuvimos. Y el penal es duro principalmente para Nico, pero fui a abrazarlo porque hay que tener coraje para patearlo; es el designado y nada, nos ha hecho felices tantas veces».
Sin embargo, sumando y restando, claramente el entrenador saca cuentas alegres de lo que ha sido el primer semestre, quizás impensado para algunos.
Y aunque pudo haber sido mejor, «teníamos una meta que era superar alguna cantidad de puntos que creo que la alcanzamos. Entonces me quedo con eso, con que el equipo siempre sigue, tiene una identidad, una claridad y ha cumplido cosas importantes, como estar en semifinales de la Copa de la Liga, torneo que le vamos a dar mucha importancia, también pasar a octavos de final de Copa Libertadores y ahora enfrentar Copa Chile de la mejor manera».
Y claro, el certamen lo planificarán «porque tenemos objetivos claros desde un principio con los dirigentes en cuanto a rotación de futbolistas y de algunos jóvenes…».































