Por: Valentina Echeverría O.
Las precipitaciones que durante la mañana de este viernes se concentraron principalmente en las provincias de Limarí y Choapa provocaron interrupciones de tránsito, activación de quebradas, cortes de energía y el aislamiento temporal de familias. Sin embargo, hasta el cierre de esta edición las autoridades no reportaron daños de consideración.
En Limarí, la delegada presidencial provincial, Ivón Guerra, informó que no se registraban afectaciones a personas ni a infraestructura crítica, aunque se mantenían dificultades en la conectividad vial producto del aumento de los caudales.
«Al momento registramos interrupción de tránsito en la Ruta D-607, en el Estero de Punitaqui; Ruta D-595, en la Quebrada de Pichasca; y Ruta D-673, en el Vado de la Higuera, en Punitaqui».
La autoridad explicó que la saturación de los terrenos provocó el rápido crecimiento de las quebradas y el corte de algunas rutas secundarias y terciarias, situaciones que se encontraban dentro de los escenarios previstos.
En materia sanitaria, Guerra señaló que «a consecuencia de las lluvias, la Seremi de Salud ha desplegado fiscalizadores en terreno, especialmente en el monitoreo de los sistemas de Agua Potable Rural, para revisar las condiciones del suministro».
También se produjeron interrupciones eléctricas en sectores de Río Hurtado, Combarbalá y Monte Patria. No obstante, los 114 pacientes electrodependientes registrados en la provincia cuentan con sus respectivos sistemas de respaldo, mientras CGE mantenía dos cuadrillas con punto fijo para atender contingencia.
Familias aisladas
En Choapa, las precipitaciones comenzaron cerca de las 6:00 horas y alcanzaron entre 25 y más de 30 milímetros en distintos sectores, según informó el delegado presidencial provincial, Cristian Rondanelli. La autoridad indicó que el evento generó nuevas dificultades en lugares que ya habían resultado afectados por el temporal anterior. En sectores interiores de Canela se activaron quebradas y varias familias quedaron temporalmente aisladas debido al aumento del agua sobre los badenes.
Una situación similar se produjo en Los Vilos, donde debió cerrarse preventivamente un badén y se registró una importante acumulación de agua en el acceso sur de la comuna.
En Illapel, Rondanelli reportó nuevas bajadas, entre ellas las de Aucó y Las Cañas de Michio. En esta última localidad, 87 hogares permanecían circunstancialmente aislados. También existían dificultades de conectividad en Socavón, Lanco Alto y Lanco Bajo, debido a que el agua arrastró parte del relleno instalado tras los daños ocasionados por el sistema frontal anterior.
«Tenemos familias que se encuentran aisladas. Previamente se generó un corte del camino, se tuvo que rellenar y ahora, como bajó nuevamente la quebrada, ese relleno escurrió», explicó.































