Domingo Rojas visitó la región para evaluar la estrategia frente a un brote que no tiene registros similares desde 1995. Con una inversión de 5 mil millones este año y más de 600 funcionarios desplegados, advierte que el cambio climático y el comercio ilegal han dificultado la erradicación, proyectando que recién en 2027 se verían mejoras.

Por René Martínez Rojas

En el marco de una visita para identificar mejoras en la gestión y respuesta ante la plaga que afecta a la macro zona norte, el Director Nacional del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), Domingo Rojas calificó la actual campaña contra la Mosca de la Fruta como un evento sin precedentes para la institución.
Según la autoridad, la magnitud de la situación actual no tiene registros comparables desde que Chile fue declarado país libre de la plaga en 1995.
«Cuando asumí me llevé una sorpresa, porque es un tema inédito en la historia del SAG y más aún en esta región. Es algo que no tiene registros que recuerde, desde que Chile se declaró libre de la mosca. No obstante, el equipo de la región ha sabido implementar mejoras y está dando una mejor respuesta, más ágil y así lo hemos visto. Creo que, a pesar de la dificultad y este desafío, vamos por el camino correcto», señaló.
La autoridad explicó que factores externos, principalmente el cambio climático y las altas temperaturas que «no han aflojado», han generado un escenario ideal para la dispersión de la mosca, extendiendo los tiempos de control más allá de lo esperado.
«Uno siempre quiere que dure lo menos posible y siempre se trabaja con esa lógica. Creo que existe un desafío en esta macro zona norte que tiene que ver con el clima que ha ido cambiando en el tiempo, con mayores temperaturas y eso le ha dado mayor espacio a la plaga…».

Recursos y despliegue

Para enfrentar la emergencia, el SAG ha destinado solo este año más de 5 mil millones de pesos, manteniendo a un contingente de 600 personas enfocadas exclusivamente en las campañas. Este esfuerzo, explica Rojas, busca mitigar el impacto económico sobre los productores, quienes enfrentan medidas drásticas como la descarga y destrucción de fruta en un radio de 200 metros ante cada brote, además de los costos de tratamientos obligatorios para comercializar sus productos.
Pese a la complejidad del brote, llevó tranquilidad al sector exportador, ya que «las mayores regiones productoras no tienen brotes activos. Hemos recibido auditorías internacionales y han estado conformes con nuestros procedimientos».
Sin embargo, puso el foco en un factor crítico, que es el comercio ilegal.
«El comercio ilegal es delicado y complejo, y como servicio siempre estamos analizando los datos y revisando la situación para enfocar de mejor manera nuestras fiscalizaciones para atacar este problema con todo el rigor de la ley», aseguró, vinculando esta actividad con la diseminación de la plaga.

¿Cuándo se erradicará?

Respecto a plazos concretos para declarar la zona libre de la plaga, el director fue cauteloso, y entre risas admite que «está más cercano apuntarle a quien pueda salir campeón del mundo… Pero ojalá que lo antes posible».
Si reconoce que «nuestros datos indican que tenemos presencia de larva en algunas zonas, presencia también de mosca adulta en otra, entonces creemos que es algo que tomará tiempo, dado que las temperaturas –reitera- tampoco han aflojado, y eso hace que la mosca esté activa y se vuelve más complejo su control».