La declaración de alerta amarilla para la Región de Coquimbo obligó a cancelar el encuentro internacional de rugby programado para este sábado en el Estadio La Portada. La medida busca liberar recursos policiales y de emergencia para enfrentar el sistema frontal, mientras el Gobierno Regional anunció $1.920 millones para atender la contingencia.

Por Joaquín López Barraza

El sistema frontal que se espera para la Región de Coquimbo ya comenzó a modificar la agenda regional. La primera consecuencia concreta fue la suspensión del partido internacional entre la selección chilena de rugby, Los Cóndores, y Georgia, programado para este sábado en el Estadio La Portada de La Serena, luego de que SENAPRED decretara alerta amarilla para la región.

La decisión fue comunicada tras la sesión del Comité para la Gestión del Riesgo de Desastres (COGRID), donde las autoridades definieron las medidas para enfrentar un evento meteorológico que se proyecta como uno de los más intensos de los últimos años.
El delegado presidencial regional, Víctor Pino, explicó que la alerta amarilla implica la suspensión de las actividades masivas mientras se mantenga la condición de riesgo.

«Para este día sábado se nos acaba de informar mediante SENAPRED que pasamos a tener una alerta amarilla. Al tener una alerta amarilla debemos suspender todos los eventos masivos (…) hoy el partido de rugby no se estaría llevando a cabo producto de esta alerta amarilla», indicó.

Sin embargo, la explicación de fondo la entregó el director regional de SENAPRED, Ángelo Hernández, quien señaló que la suspensión no responde únicamente al pronóstico de lluvias, sino a la necesidad de disponer de todos los recursos operativos para enfrentar la emergencia en las tres provincias de la región.

«La alerta amarilla es un antecedente más para la suspensión de actividades. Este partido involucra Carabineros de por medio y nosotros vamos a necesitar todo nuestro contingente policial preocupado de la emergencia. No nos sobran los recursos y es nuestra responsabilidad administrarlos adecuadamente», explicó.

Hernández explicó que el sistema frontal obligará a distribuir personal y equipos en distintos puntos de la región para monitorear quebradas, ríos, caminos y eventuales remociones en masa, por lo que mantener un operativo policial asociado a un espectáculo deportivo de carácter internacional resultaba incompatible con las necesidades de respuesta que demandará la contingencia.

Durante el COGRID también se coordinó el despliegue de maquinaria perteneciente a los ministerios de Obras Públicas, Vivienda y Minería, además del apoyo comprometido por empresas constructoras y compañías mineras que facilitarán equipos para despejar rutas y recuperar la conectividad una vez que finalicen las precipitaciones, especialmente en sectores rurales donde históricamente se producen aislamientos.

En paralelo, el gobernador regional, Cristóbal Juliá, anunció que el Gobierno Regional pondrá a disposición $1.920 millones para enfrentar la emergencia, recursos que permitirán financiar tanto las labores durante el sistema frontal como la etapa de recuperación posterior.

«Acabamos de poner a disposición, y fue aprobado por el COGRID, 1.920 millones de pesos para atender la emergencia. Estamos trabajando con la Dirección de Presupuestos, Contraloría y el Consejo Regional para disponer estos recursos de la manera más rápida posible, de modo que las personas afectadas reciban una respuesta oportuna», agregó.

La autoridad también hizo un llamado al sector privado a adoptar medidas de flexibilidad laboral cuando sea posible, considerando que las precipitaciones podrían generar importantes dificultades de desplazamiento durante los próximos días.

«Quiero hacer un llamado a los empresarios para que sean flexibles con los trabajadores. Más allá de que tendremos transporte público, va a haber muchas complicaciones viales. Debemos ser responsables con lo que se nos viene este fin de semana», enfatizó.

Respecto del escenario que enfrentará la región, SENAPRED reiteró que, pese al despliegue de recursos públicos, la magnitud del evento obliga a que la ciudadanía también adopte medidas de prevención.

«No vamos a poder llegar a todos lados según la urgencia. La emergencia también depende de cómo actuemos como comunidad. Si evitamos exponernos innecesariamente y seguimos las indicaciones de las autoridades, podremos concentrar los esfuerzos donde realmente sean necesarios», concluyó Hernández.