El delegado presidencial, respondió a las críticas surgidas tras el sistema frontal, defendió la preparación y el despliegue del Gobierno durante la emergencia y sostuvo que la decisión de aplicar esta medida corresponde exclusivamente al mandatario.

Por: Valentina Echeverría O.

En conversación con Diario La Región, el delegado presidencial regional, Víctor Pino, abordó los principales cuestionamientos surgidos tras el sistema frontal que afectó a la Región de Coquimbo. La autoridad defendió la gestión desplegada antes, durante y después de la emergencia, respondió a las críticas sobre la declaración del Estado de Excepción Constitucional y entregó su visión sobre los desafíos que deja la catástrofe.

Consultado respecto de si el Gobierno pudo haber actuado de manera distinta frente a la emergencia, Pino sostuvo que la preparación comenzó incluso antes del inicio de las precipitaciones y que la magnitud del evento es un hecho sin precedentes en la región.
«La activación de cientos de quebradas en la región y la cantidad de milímetros que cayeron es algo jamás visto en la historia que se recuerde en la Región de Coquimbo. La preparación que realizamos antes, durante y ahora con la respuesta inmediata fue la necesaria para poder enfrentar esto. Ahora nos toca reconstruir y nos toca levantar a la región».

En esa línea, afirmó que la prioridad hoy es recuperar la infraestructura dañada, restablecer la conectividad y avanzar en la restitución de las comunas afectadas. «Hoy es el momento de reconstruir lo que ya no está».

«Tenemos que recuperar algunos puentes que se cayeron, rehabilitar caminos interiores en todas las provincias y volver a conectar a los pueblos más alejados. Aquí no vamos a descansar; no lo hemos hecho desde el 15 de julio. Estamos trabajando intensamente para recuperar primero parte de la normalidad y luego empezar a construir lo que ya no está» señaló.

Estado de Excepción

Uno de los principales cuestionamientos surgidos tras la emergencia apuntó a la oportunidad con que el Ejecutivo decretó el Estado de Excepción Constitucional y el Estado de Catástrofe, medida que alcaldes y el gobernador regional calificaron como tardía.
Consultado sobre estas críticas, el delegado señaló que esa decisión corresponde exclusivamente al Presidente de la República y evitó emitir una evaluación respecto de la oportunidad en que fue adoptada.

«El Estado de Excepción Constitucional es una atribución exclusiva del Presidente de la República y, con todos los antecedentes que se disponían en ese momento, él decidió la oportunidad correspondiente de aplicarla. A mí no me corresponde hacer ningún juicio respecto de lo que el Presidente pueda decidir o no».

Otro de los cuestionamientos surgidos durante la emergencia apuntó a una supuesta falta de presencia del Gobierno central en la región. Frente a ello, Pino descartó esa percepción y destacó el despliegue de autoridades y equipos ministeriales en las zonas afectadas.
«No hay ningún desinterés, sino que al contrario. Todas las fuerzas del Gobierno del Presidente están enfocadas en recuperar la Región de Coquimbo y eso lo demuestra el despliegue territorial importante que hoy tenemos».

Agregando que «ha estado el ministro de Economía y Minería, el ministro de Obras Públicas, Transporte y Telecomunicaciones; hemos tenido a la ministra de Salud, a la ministra de Educación, a la ministra de Ciencia, al ministro de Vivienda y a una serie de subsecretarios acompañándonos en todo momento».

Pino añadió que este despliegue también se ha reflejado en terreno. Como ejemplo, recordó que acompañó al subsecretario de Economía en una visita a Río Hurtado, donde ambos quedaron aislados tras la activación de la quebrada Pichasca, y destacó la instalación del hospital modular del Ejército en Ovalle, además de la entrega de antenas satelitales Starlink en Paihuano para recuperar la conectividad en sectores que permanecían incomunicados.

Asimismo, Pino sostuvo que esta emergencia también deja importantes lecciones para el futuro. Entre ellas, mencionó la necesidad de avanzar en soluciones estructurales que permitan reducir el impacto de nuevos eventos climáticos, como evitar que familias permanezcan en zonas de riesgo y concretar proyectos de seguridad hídrica como la desaladora de El Panul.