Campaña: “Ayúdanos para seguir ayudando”: Fundación Bomberos llama a la minería a fortalecer la capacitación de sus brigadas

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Los sistemas frontales que han golpeado a Atacama y Coquimbo y que durante los últimos días volvieron a extender sus efectos hacia zonas del norte del país han demostrado que la capacidad de anticiparse y responder ante una emergencia también es un factor crítico para la continuidad de las operaciones mineras.

En una industria donde existen faenas alejadas de centros urbanos, operaciones de alta complejidad, manejo de sustancias peligrosas y escenarios donde los tiempos de respuesta resultan determinantes, contar con brigadas de emergencia entrenadas y trabajadores preparados se ha transformado en un componente esencial de la seguridad minera.

Durante las emergencias por las lluvias, las brigadas de seguridad mineras- algunas capacitadas por la Fundación de Capacitación Bomberos de Chile- tuvieron un rol preponderante para evitar alguna tragedia.

En ese escenario, la Fundación de Bomberos busca profundizar el trabajo que ya desarrolla con la industria, trasladando la experiencia operacional y técnica de Bomberos al entrenamiento de empresas y brigadas corporativas.

La Fundación ha prestado servicios a compañías vinculadas a la gran minería como Codelco, Antofagasta Minerals y Minera Collahuasi, desarrollando capacitación en incendios industriales, espacios confinados, rescate minero subterráneo, materiales peligrosos, atención prehospitalaria y administración de emergencias, entre otras especialidades.

Actualmente cuenta con centros de entrenamiento en Talagante, La Tirana y Llanquihue, que suman más de 70 hectáreas y más de 40 simuladores especializados. Durante el último período, además, registró más de 52 mil personas entrenadas, 2.700 alumnos capacitados y trabajo con 239 brigadas corporativas a nivel nacional.

Para el director ejecutivo de la Fundación, Cristian Martínez, las emergencias ocurridas en el país vuelven a poner sobre la mesa la importancia de prepararse antes de enfrentar una situación crítica.

“La minería tiene operaciones complejas donde una emergencia puede cambiar completamente las condiciones de una faena en pocos minutos. Por eso necesitamos brigadas que no solamente conozcan un protocolo, sino que hayan entrenado, que sepan tomar decisiones bajo presión y puedan actuar de manera coordinada. La preparación es finalmente una inversión directa en la protección de la vida y en la continuidad de las operaciones”, señaló Martínez.

“Ayúdanos para seguir ayudando

Ese concepto es precisamente el que la Fundación busca instalar como parte de una nueva etapa de vinculación con la gran y mediana minería. “Ayúdanos para seguir ayudando” apunta a generar un círculo virtuoso entre capacitación, seguridad y compromiso con el país.

Por una parte, las compañías pueden fortalecer sus brigadas y equipos de emergencia utilizando instalaciones, simuladores e instructores ligados a la experiencia operacional de Bomberos de Chile.

Por otra, los recursos que obtiene la Fundación mediante estas capacitaciones son reinvertidos en el fortalecimiento de sus capacidades y, finalmente, contribuyen al objetivo institucional de seguir aportando a la formación y preparación vinculada al sistema bomberil.

“Ayúdanos para seguir ayudando es una invitación a que la industria minera sea parte activa de este círculo virtuoso. Cuando una empresa capacita a sus trabajadores y brigadas con la Fundación, no solo fortalece su propia seguridad y capacidad de respuesta, sino que también contribuye a que podamos seguir desarrollando entrenamiento de alto nivel vinculado a Bomberos de Chile. Queremos que la minería vea en nosotros un socio estratégico: mientras más empresas se preparan con la Fundación, más capacidades podemos seguir construyendo para responder ante las emergencias que enfrenta el país”, señaló Cristian Martínez, director ejecutivo de la Fundación de Capacitación Bomberos de Chile.

La propuesta adquiere especial relevancia en Antofagasta, Tarapacá y Atacama, donde faenas ubicadas a cientos de kilómetros de centros urbanos conviven diariamente con transporte de sustancias peligrosas, operaciones subterráneas, plantas industriales, caminos cordilleranos, altas distancias y escenarios en que una respuesta externa puede requerir tiempos mayores.

Por ello, Calama, Antofagasta, Sierra Gorda, Mejillones, Iquique, Alto Hospicio, Pozo Almonte, Copiapó y otros polos productivos aparecen como territorios prioritarios para ampliar el trabajo.