Por Joaquín López Barraza
En el transcurso de dos jornadas de trabajo, el directorio de la Corporación Paso de Agua Negra (Corpan) inició una ronda de gestiones para sumar nuevos aliados en esferas estratégicas más allá de sus espacios tradicionales.
En ese contexto, la dirigencia sostuvo reuniones de alto nivel con la rectora de la Universidad de La Serena (ULS), Dra. Luperfina Rojas, y con el alcalde de Coquimbo, Ali Manouchehri, buscando consolidar una visión integral que combine la academia, la formación técnica y el desarrollo logístico comunal de cara al auge minero y comercial de la provincia argentina de San Juan.
Para la Corpan, la universidad estatal representa un socio tan determinante como la infraestructura portuaria. Ante el crecimiento de las faenas trasandinas, las exigencias trascienden la habilitación de rutas viales y demandan una fuerte dotación de mano de obra calificada, requerimiento que la propia Cámara de Comercio sanjuanina advirtió que no alcanzará a cubrir de manera local.
Durante el encuentro en Rectoría, la Corpan planteó la realización de un seminario sobre integración binacional y la participación de la universidad en un hito inédito: lograr que el emblemático auto solar cruce el Paso Agua Negra. Ambas propuestas contaron con la recepción positiva de la rectora Luperfina Rojas.
«Deseo destacar especialmente el valioso trabajo que desarrolla Corpan. Como Universidad de La Serena, hemos establecido un convenio de colaboración conjunto que nos permite articular capacidades y genera acciones orientadas a potenciar la integración de nuestro territorio con el mundo. Esta alianza representa una oportunidad concreta para que el conocimiento, la investigación, la innovación y la formación de nuestros estudiantes contribuyan activamente al desarrollo regional», afirmó la rectora Rojas.
Coincide con esta mirada Jimena Castillo, integrante del directorio de la Corpan y ex agregada comercial del Ministerio de Relaciones Exteriores, quien enfatizó que la oferta chilena va más allá de los fletes: «Primero están los alimentos que se van a necesitar, con productos muy valorados como aceite de oliva, aceitunas, vino, pisco y frutas. Además, los profesionales de minería chilenos son de clase mundial. Con el proyecto Vicuña tenemos una gran oportunidad de exportar capital humano y conocimiento hacia San Juan».




































