Dr., a lo una persona que me merece respeto, nos ha contado que hoy ( ayer) en el municipio circula fuerte el rumor que la contraloría General de la República habría concluido un informe en que se le menciona y que, incluso, se le conminaría a devolver 1.200 millones de pesos…
– Bueno, usted es periodista informado. Sabrá que Contraloría no actúa así. De haber habido un sumario tendría que haber derivado a un juicio de cuentas y los juicios son juicios se ganan o se pierden… Además, por otro lado, todos los informes de Contraloría tienen que ser informados en el concejo. Es decir, lo que usted me plantea, no tiene pie ni cabeza…
– No será que usted no está informado?
Es que es imposible, yo jamás hizo nada que no fuese lo correcto. Más aún, le cuento una anécdota. En cierta ocasión vino alguien de Contraloría y tuvo que esperar frente a la Secretaria, persona que sobre su escritorio tenía un tazón con un saludo que podría ser del Día de la Secretaria. Me investigaron por eso. Por su puesto que no había nada anormal.
– ¿Le tocó a usted hacer sumarios?
Es decir, a Contraloría. La autoridad tiene la obligación de informar ciertas materias y las investigaciones sumarias las hace el organismo Contralor… Pero nunca hubo nada tan grave…
– Y en materia presupuestaria?
Bueno, ahí están todos los informes. Las cuentas claras…
– ¿Qué hace por estos días señor a Galleguillos?
Trabajo en mi profesión de médico, tal cual lo hacía antes de ser alcalde.
– Lo vimos salir de la Alcaldía en su camioneta el último día de trabajo…
Gran detalle. Sí. Salí de regreso a mi casa en la misma Mitsubishi en la que llegué al municipio hace cuatro años. Es la misma camioneta que una vez me robaron y después la recuperé, la misma.
-Entonces todo esto sería una historia malévola…
No lo sé. En realidad lo lamento, porque cada cierto tiempo en Coquimbo aparecen estas cosas que no hablan bien de quienes la propagan. Hacen daño, sin duda. Felizmente ya estoy curado de espanto. A mí no me afectan, porque son cosas tan sin sustento, que se caen solas… Como escribí ese día en el Facebook, al regresar a la misma casa de donde llegué al municipio a servir a la gente y a mi querida comuna de Coquimbo, me fui con las manos limpias, así que tranquilidad en las almas…
– Perdone que insista…
Le reitero, no hay nada, absolutamente nada. No toqué un peso que no fuera lo que me correspondía… tuve especial preocupación en cuidar las arcas municipales.
– Ustedes (la DC) tienen elecciones ahora en Diciembre…
Si claro, y yo tengo mi candidato, como es lógico suponer, pero si ahí a emplear estos métodos de desprestigio, me cuesta creerlos. No, la verdad es que no creo que vengan de mi partido.
-¿Alguien más lo ha llamado?.
No, nadie.
-Espero no se moleste.
No, para nada al contrario, estamos para servir a la prensa…




























