Las condiciones climáticas previstas para la próxima temporada estival podrían favorecer la propagación de incendios forestales en la Región de Coquimbo, debido a un escenario marcado por temperaturas más elevadas, vegetación abundante y una mayor probabilidad de episodios extremos de calor.
Por René Martínez Rojas
Así lo advirtió el director regional de Senapred, Ángelo Hernández, quien explicó que las proyecciones disponibles apuntan a la permanencia de un fenómeno de El Niño de características fuertes durante los próximos meses.
«Estamos teniendo, estuvimos y podemos seguir con precipitaciones que va a generar crecimiento de pasto donde normalmente no existía mucha vegetación. Eso, con el proceso de aumento de temperatura que debería continuar durante el verano, hará que la vegetación se deshidrate y aumente la cantidad de combustible disponible», explicó.
Y sostuvo que esta combinación podría generar condiciones propicias para la rápida propagación de incendios forestales, especialmente ante temperaturas que podrían superar los 34 grados.
Hernández recalcó que la mayoría de los incendios forestales se origina por acciones humanas, ya sea por descuido, irresponsabilidad o intencionalidad. En ese sentido, planteó que la prevención debe comenzar desde ahora, antes del inicio formal de la temporada de incendios.
«Un incendio forestal no se genera solo. Normalmente hay una incidencia de más del 99% de los casos por parte del descuido humano, la irresponsabilidad o simplemente la mala intención», afirmó.
La autoridad explicó que, habitualmente, la temporada de incendios forestales comienza el 1 de noviembre, fecha en que la Corporación Nacional Forestal (Conaf) despliega sus brigadas, cuadrillas y recursos operativos en el territorio. Sin embargo, advirtió que este año el riesgo podría adelantarse.
Como antecedente, Hernández recordó que el año pasado se registró un incendio en Paihuano que destruyó ocho viviendas antes de las Fiestas Patrias. Según relató, el siniestro se habría originado mientras un grupo de personas realizaba un asado en las cercanías de la ribera de un canal.
«Aquí en la región tenemos mucho cañaveral en los bordes de los riachuelos, el que se seca con las altas temperaturas y esto es un combustible muy rápido, por lo que es probable que la temporada de riesgo ya esté presente a partir de septiembre, por lo que hay que tener mucho cuidado…», explicó.




































