Con Recoleta y Cogotí al 100% de su capacidad, Héctor Vega alertó que una prolongación de las lluvias podría aumentar el riesgo de inundaciones en la ciudad. Acusó que aún faltan obras para encauzar el río Limarí y que no hay certeza sobre la reconstrucción de la infraestructura dañada en julio.

Por Joaquín López Barraza

Los embalses de la provincia de Limarí acumulan cada vez más agua, mientras persisten las dudas sobre la capacidad de la infraestructura para conducir sus caudales ante nuevas precipitaciones.

El alcalde de Ovalle, Héctor Vega, advirtió sobre el riesgo de inundaciones si las lluvias se prolongan y se requieren descargas sostenidas.

Según el último balance de PROMMRA, Recoleta y Cogotí alcanzaron el 100% de su capacidad, mientras que La Paloma registra un 72% y Valle Hermoso, un 83%.

Vega señaló que actualmente ya corre agua hacia el río Limarí desde la comuna de Río Hurtado y que, según información que recibió, el embalse La Paloma comenzaría a descargar entre fines de noviembre y principios de diciembre, a un caudal estimado de 10 metros cúbicos por segundo.

«Estamos a tiempo de encauzar el río Limarí. Hoy día sabemos que estamos vertiendo agua al caudal desde la comuna de Río Hurtado. A mí me han informado que a finales de noviembre y principios de diciembre La Paloma debería abrir sus cortinas y se estima que correrán 10 metros cúbicos por segundo», señaló.

«Esto hará crecer el caudal del río Limarí. La preocupación es que hoy esto todavía es controlable, ¿pero qué pasa si el próximo invierno ocurre otro temporal como el de julio y nos pilla con los embalses llenos?», cuestionó.

Obras pendientes para encauzar el río

«Hasta el momento no hay ninguna medida para encauzar una crecida así del río y esto puede generar desbordes, inundaciones, incluso genera riesgo para la misma ciudad de Ovalle. Si bien hay un enrocado que se construyó por parte del MOP y Vialidad, hay estudios que indican que con una próxima gran lluvia estos no darían abasto porque le faltan unos pares de metros», afirmó.

Pese a las reuniones de coordinación con el Ministerio de Obras Públicas (MOP), el alcalde aseguró que todavía no existe una respuesta clara sobre las medidas que se adoptarán. También aludió a un estudio de la Dirección de Obras Hidráulicas (DOH) que, según indicó, identifica amplios sectores de Ovalle como zonas de inundación.

«Hay que ser claro, no es que el río se vaya a llevar a la ciudad, pero sí va a inundar y eso es lo que podemos mitigar si empezamos a canalizar el río Limarí, que es lo que no se está haciendo y nadie lo quiere hacer», sostuvo.

A este escenario se suma la reconstrucción pendiente de la infraestructura dañada por el temporal de julio. Vega señaló que algunas soluciones provisorias, como los terraplenes instalados en determinados sectores, han vuelto a ser arrastradas por las lluvias.

«Entendemos que no se puede reponer hasta que pase el fenómeno de El Niño, porque hemos tenido situaciones en algunos lados en que hemos puesto terraplenes y la lluvia se los ha vuelto a llevar, pero tampoco tenemos certeza de cuándo empezaría la reconstrucción definitiva», señaló.

Según el alcalde, las obras definitivas se ejecutarían una vez que termine el fenómeno de El Niño y las precipitaciones vuelvan a niveles normales.