Tras el sistema frontal que golpeó a la Región de Coquimbo y dejó en evidencia brechas en prevención y respuesta, Cristóbal Juliá se reunió en Santiago con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Actualmente, 10 de los 15 municipios de la región no cuentan con un plan de gestión de riesgo y desastres.
Con 10 de las 15 comunas de la Región de Coquimbo aún sin un plan de gestión de riesgo y desastres, el Gobierno Regional busca acelerar este proceso y avanzar hacia una planificación que permita anticiparse a futuras emergencias.
Ese fue uno de los principales temas abordados por el gobernador regional Cristóbal Juliá durante una reunión sostenida en Santiago con representantes del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), organismo de Naciones Unidas que cuenta con experiencia en asistencia técnica a gobiernos regionales y municipios en reducción del riesgo de desastres. El encuentro se desarrolló este miércoles 26 de agosto en las oficinas del organismo internacional.
«Estamos haciendo una alianza estratégica con el PNUD para desarrollar los 15 planes que necesitamos para enfrentar los riesgos y desastres de la Región de Coquimbo, especialmente después de lo que hemos vivido con esta emergencia. Esto nos permitirá contar con un respaldo técnico, pero lo importante es que no quede en el papel, sino que se transforme en acciones concretas y que en el futuro estemos mejor preparados para enfrentar una emergencia», señaló Juliá.
La necesidad de avanzar cobra especial importancia por las características de la región. Además de las recientes inundaciones, la zona enfrenta una sequía prolongada, incendios forestales y una exposición histórica a terremotos y tsunamis. Un escenario que obliga a fortalecer la prevención, la coordinación entre instituciones y las capacidades locales antes de que ocurra una nueva emergencia.
Valentina Salas, jefa del Área de Gobernanza y Territorio del PNUD en Chile, explicó que la reunión permitió comenzar a proyectar una agenda conjunta. «Tuvimos la posibilidad de conversar sobre los distintos desafíos de desarrollo que enfrenta la región y las oportunidades para avanzar en materias específicas. Abordamos gestión del riesgo de desastres, seguridad pública, estado abierto y la importancia de la inversión regional, con el objetivo de generar una hoja de ruta de trabajo conjunta entre el Gobierno Regional de Coquimbo y el PNUD».
Una eventual alianza permitiría también fortalecer la coordinación entre el Gobierno Regional, los municipios, SENAPRED y otros organismos involucrados, además de apoyar técnicamente la elaboración e implementación de los planes y generar espacios para compartir experiencias y buenas prácticas entre comunas.
El desafío inmediato, sin embargo, está puesto en la prevención. Tras una emergencia que exigió una amplia capacidad de respuesta, la Región de Coquimbo busca avanzar ahora en la etapa que ocurre antes de la catástrofe: planificar, coordinar y preparar a sus 15 comunas para enfrentar de mejor manera los riesgos que puedan venir.




































