Orfeón Los Mena: cómo pasaron de 25 a 16 músicos…

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Con más de dos siglos de historia y el corazón puesto en la bohemia porteña, el histórico Orfeón Municipal Los Mena sigue haciendo vibrar las calles de Coquimbo, aunque hoy enfrenta uno de los desafíos más complejos de su larga trayectoria: el paso del tiempo y el recambio generacional.

Por Javiera Escudero

La agrupación, que actualmente cuenta con 16 integrantes, nació alrededor de 1838, cuando un grupo de fleteros amenizaba sus extensas jornadas laborales tocando instrumentos. Desde entonces, el conjunto se convirtió en un símbolo popular del puerto, acompañando celebraciones, actos municipales y fiestas tradicionales.
«Somos parte de la historia de Coquimbo», cuenta emocionado Aquiles Pizarro, animador oficial del orfeón. «Siempre digo que el orgullo de Coquimbo es y será por siempre nuestro Orfeón Municipal Los Mena».
Pero mantener viva la tradición no ha sido fácil. Jorge Ite, trompetista y actual director artístico, reconoce que la agrupación ha debido avanzar «a pulso».
«Ha costado el tema de la generación. Está la generación antigua, con su forma tradicional de ver la música, y estamos nosotros tratando de actualizar el repertorio y llevar esta música a todos lados», señala el músico de 33 años, quien lleva 18 años en la banda.
Y no habla desde la comodidad. Jorge asegura que la música literalmente le cambió la vida.
«Vengo de una realidad de pobreza. Tenía familiares ligados a la droga y la banda me abrió puertas. Me sacó de eso. Gracias a Los Mena conocí Chile, viajé a Miami y toqué con grandes grupos tropicales. Todo lo que soy se forjó acá», relata.

Historias como la de Jorge se repiten entre varios integrantes. Rodrigo Álvarez, -actual director del orfeón- el trompetista con 25 años en el conjunto, recuerda cómo el histórico director Marco Díaz impulsó un cambio radical en la agrupación durante los años 2000.
«Antes era una banda acústica, muy antigua. Después se incorporó batería, bajo, teclado y guitarra eléctrica. Ahí nació el sonido tropical y bohemio que hoy identifica a Los Mena», explica.
Ese cambio permitió que el orfeón evolucionara desde una tradicional banda instrumental a una verdadera banda-orquesta, capaz de interpretar cumbias, clásicos populares y temas cantados que hoy hacen bailar a generaciones completas.
Sin embargo, el paso de los años también ha dejado despedidas dolorosas. Muchos de los músicos históricos fueron falleciendo y actualmente el integrante más antiguo es Américo «Chambeco» Robles, quien lleva 46 años en la agrupación.
«Entré en 1980 y vi pasar generaciones enteras. Muchos jóvenes llegaron acá siendo niños y hoy son tremendos músicos».
Desde Los Mena han salido músicos para distintas agrupaciones y escenarios destacados del país pasado; por el grupo de Leo Rey, Grupo Ram, La Charanga, tocando en la orquesta del Festival de Olmué entre otros.
Entre ellos está incluso su hijo, Andrés Yiro Robles, quien actualmente participa en montajes del Teatro Municipal de Santiago.
«Eso demuestra que acá se forman músicos de verdad», dice con orgullo.
Pese a las dificultades y la disminución de integrantes -en algún momento llegaron a ser cerca de 25 músicos- el cariño de la gente sigue intacto.
«Cuando aparecemos, la gente se junta, canta, baila. El músico porteño es alegre, cumbiero, y eso es lo que entregamos: color y vida para Coquimbo», comenta Jorge.