La presidenta del Colegio de Profesores de Coquimbo, Nancy Guzmán, participó en la marcha convocada por la Confech y advirtió por una eventual reducción de recursos y los efectos que podría tener en las comunidades educativas.
Por: Javiera Escudero
Con pancartas, consignas y una preocupación que se tomó las calles de La Serena, estudiantes se movilizaron para expresar su rechazo a eventuales recortes en el Presupuesto 2027. La marcha, convocada por la Confech, también contó con la presencia de dirigentes del Colegio de Profesores de la Región de Coquimbo.
Entre quienes se sumaron a la manifestación estuvo Nancy Guzmán, presidenta del Comunal Coquimbo del Colegio de Profesores, quien destacó el carácter pacífico de la jornada y defendió el derecho de los estudiantes a levantar la voz frente a las decisiones que podrían afectar a la educación.
«Los estudiantes tienen el derecho a manifestarse pacíficamente y a plantear sus demandas. Como profesores tenemos la responsabilidad de escuchar esas inquietudes y defender una educación pública que responda a las necesidades reales de nuestros territorios», sostuvo.
La discusión presupuestaria es seguida con especial atención por el gremio docente. Frente al proyecto de Presupuesto 2027, la dirigenta fue tajante respecto de la posición que mantienen desde el Comunal Coquimbo. «Nuestra posición es clara: ningún peso menos para la educación pública», afirmó.
La profesora puso sobre la mesa las necesidades, los establecimientos de la comuna. «Desde Coquimbo vemos diariamente las necesidades que existen en nuestros establecimientos y sabemos que los recursos son fundamentales para garantizar condiciones dignas para enseñar y aprender», manifestó.
Otro de los puntos que genera inquietud es la revisión anunciada de 632 programas pertenecientes a 23 ministerios. Para Guzmán, existe preocupación ante la posibilidad de que este proceso termine impactando iniciativas vinculadas a las comunidades educativas.
«Nos preocupa especialmente que una revisión de programas termine significando recortes que afecten directamente a nuestras comunidades educativas».
A esto se suman eventuales ajustes y otras materias laborales que serán analizadas con el empleador. «Como dirigencia comunal tenemos el deber de estar presentes, informar a nuestros colegas y defender sus derechos».
Desde el gremio valoran que el proyecto mantenga beneficios como la gratuidad y la alimentación escolar, considerando el impacto que tienen en las familias.
Sin embargo, Guzmán plantea que las necesidades de la educación pública van bastante más allá. «Necesitamos recursos para infraestructura, condiciones laborales dignas, equipos educativos suficientes y establecimientos capaces de responder a las necesidades de sus estudiantes», afirmó.
«Desde nuestra realidad comunal vemos que las necesidades van mucho más allá. Por eso, desde Coquimbo planteamos que el presupuesto debe mirarse también desde el territorio», cerró Guzmán.

































