Estudiantes caminando por las vías de evacuación, profesores guiando grupos y apoderados acompañando el recorrido. Así vivió la Región de Coquimbo este jueves un masivo simulacro de sismo y tsunami que movilizó a más de 700 establecimientos educacionales hacia zona segura.
Por: Valentina Echeverría O.
El director regional de Senapred, Ángelo Hernández, sostuvo que el balance preliminar fue positivo, destacando que durante el recorrido realizado junto a estudiantes de la Universidad Central pudo observar desplazamientos tranquilos y seguros hacia las zonas de resguardo. «Me dio mucho gusto que los alumnos, con total tranquilidad y seguridad, se desplazaran y llegaran a la zona segura sin que nadie se los indicara. Eso quiere decir que hay conocimiento», afirmó.
La autoridad valoró, además, advirtió que una emergencia real tendría condiciones mucho más complejas que las observadas durante este jueves. «Hoy tenemos condiciones ideales, con presencia policial, municipios, bomberos y Ejército. Pero en la vida real no van a estar todos ellos presentes, por eso aquí hay que evitar los egoísmos y entender que esto es un cuidado colectivo», haciendo un llamado al autocuidado.
En esa línea, Hernández llamó a fortalecer la empatía y la colaboración durante eventuales catástrofes, especialmente con personas con movilidad reducida, adultos mayores y niños. «Lo que queremos ver es un Chile solidario y resiliente. Estos ejercicios justamente ayudan a demostrar esa solidaridad y a prepararnos para un sismo de alta intensidad o un tsunami, porque sabemos que vivimos en una zona donde eso puede ocurrir en cualquier momento», señaló.
Desde el sector educacional, el seremi Marcelo Salvo indicó que más de 700 establecimientos participaron del simulacro, aunque explicó que la cifra podría aumentar una vez finalizado el balance definitivo, ya que varios recintos se fueron sumando durante el desarrollo de la actividad.
Salvo destacó además que más de 500 profesores fueron capacitados previamente para evaluar los protocolos aplicados durante la jornada y detectar posibles mejoras. «Esto se trata de saber cuán preparados estamos para poner a salvo a nuestros hijos. Hoy día vamos a tener evaluaciones para ver dónde tenemos que mejorar y enfrentar de mejor manera situaciones como un terremoto o tsunami», sostuvo.
En terreno, las comunidades educativas también valoraron el desarrollo del ejercicio. Desde el colegio Amazing Grace, el inspector general Andrés Morales aseguró que lograron completar el desplazamiento en menos del tiempo proyectado y destacó el compromiso de estudiantes y apoderados durante toda la mañana. «Necesitamos más de este tipo de ejercicios externos, porque aquí participa mucha más gente, hay más vehículos y también interacción con universidades e instituciones públicas».
La jornada también incluyó la participación de estudiantes universitarios. Dashka Aguilar, alumna del área de arquitectura, comentó que incluso aprovecharon de continuar parte de sus trabajos académicos mientras realizaban el recorrido hacia la zona segura, en medio de una alta congestión de personas. Pese a ello, valoró la instancia como una experiencia útil para enfrentar futuras emergencias. «Había mucha gente y era incómodo avanzar haciendo los croquis, pero igual fue bueno para saber dónde hay que llegar en caso de una situación real», relató.






























